I.-Observo entonces a la princesa de Asturias escuchando con atención mil y un relatos
fantásticos que tienen que contar los púberes...siento que de algún modo ahora es consciente
de sus responsabilidades;y de algún modo percibo que la hiere profundamente,que de
verdad la duele Asturias...
II.-Y sin embargo que esplendor el de los días de los grandes generales romanos;entrando
triunfales en Roma bajo el entusiasmo,la alegría,y el cariño de la gente;seguramente no olvidarian nunca los instantes en los cuales bajo los cascos de sus caballos tan solo podían
encontrarse flores...
III.-Y sin embargo en aquel tiempo la gente ya seguía por miles a Jesucristo;¿quien entonces
no esperaba una entrada triunfal en la ciudad?;Ahora bien a este hombre precario de medios,
siempre corto de "pecunio" tan solo se le ocurre alquilar un borriquillo y de este modo entra
saludando y sonriendo mientras la gente agita sus ramitas de olivo...
IV.-Tiene la virgen de Covadonga la sorpresa de no ser una talla magnífica,sino que conmueve
por ser eso...pequeñita...talla reducida realizada por un pueblo el cual aporta lo mejor de si mismo...pueblo paupérrimo entonces...
V.-Evoca la cueva a aquellos últimos Asturianos,los últimos compatriotas Españoles...en la re-
solución de los últimos momentos...en los episodios mas tristes y sinceros de España...
VI.-Y sin embargo que facil fuera entonces que sugestionara de tal modo a Sabino Arana...
un Sabino Arana de bellas novelas juveniles hoy "prohibidas";de probadas hazañas vasco-Espa-
ñolas...
VII.-No se atiene a la razón el que no sea mas visitado y querido el principado...reducto invenci-
ble de nuestra patria;no se atiene a la razón que no tenga su ruta,su gastronomia,sus hostales,
su exposición de atractivos,sus gentes...siquiera sea por la proximidad a tantísimas tierras
hermanas de España...