domingo, 25 de octubre de 2009

CUANDO DESPIERTES MAÑANA ( 2.)

pero volvamos o mejor,empecemos a hablar de nuestro pueblecito y antes que de nuestro
pueblecito de nuestra nación.Esta,estaba habitada por 2 grandes etnias,los fons que
habitaban preferentemente al norte del pais,y sostenían una fama de magníficos guerreros,
y los adjas los cuales protagonizan esta historia y quienes quieras o no,se dejaban deslumbrar
por las grandes reuniones de amigos,la poesia rimada y los viajes.Si bien llegado el momento
eran feroces luchadores cuerpo a cuerpo.El régimen de la patria (siempre según los libros) era
presidencialista en transición a la democracia.Pero el cuanto tiempo habria que transcurrir y
sobre todo el como era algo que en aquellas fechas ignorábamos.Existían por lo demas 2 lenguas
oficiales aunque las permitidas y usadas eran unas cuantas.Siendo la mas común y la que de
verdad hablan los protagonistas de este libro el swahili,el cual no hay que confundir nunca
con el Bule-Bule de sus cuasiprimos los pigmeos.Auland como casi todas las naciones limítrofes
era rica en petroleo,diamantes,hierro,oro y bauxita.Aunque no obstante y debido a la división
de las étnias y a las continuas luchas tribales que desangraban la nación,(con orígenes como luego
veremos oscuros),de lo que de verdad se vivia en aquellos días era del cultivo de la vainilla
y por supuesto del "cacahues".En cuanto a las guerras (siempre había habido guerras en Auland).
Guerras de las de antes,guerras con algunos pocos heridos,algún que otro insulto,y algún que otro lanzazo suelto.Pero las armas...las armas del hombre blanco eran de verdad terribles,
hasta el punto de que fueron capaces de cambiar el curso de la historia.Este libro irrumpe en las guerras de los Yorubas,guerras planeadas por un sinfin de motivos y ambiciones y por las cuales era frecuente ver soldados armados en todas las ciudades,así como patrullas que ocasionalmente
llegaban a los pueblos.


Y si quereis que entremos ya en los personajes o mejor aún en los hombres mas representativos
de la aldea podríamos empezar hablando antes que de ningún otro del hombre mágico de la
tribu,el hechicero y dentista Gregorio Simbé.Y aunque en occidente estos hombres estén
hoy mal mirados,acusados de supersticiones de movilizar a la opinión pública y provocar
conflictos y enredos a su antojo,lo cierto es que Gregorio desde que se inició-hace ya de esto
muchísimos años-en el noble arte de la medicina,había atendido siempre a sus pacientes con
grandes dosis de amor y paciencia.(no abandonando jamas a nadie).Y esto tanto en los días
antiguos como posteriormente con la llegada de la ciencia del hombre blanco.De cualquier manera mentiriamos si no dijéramos que era un hombre alegre y jovial y quizá por este motivo
se le podía ver frecuentemente en la