NO,quizá no estuviera entre los 10 mejores del sistema;¿pero que duda cabe que el
subaereo de IO era muy correcto?.Precisamente en uno de sus vagones viajaba Conchita
Dolmence 2ª recepcionista del hotel en el cual se "alojaba" el capitán y al cual acudía con
puntualidad al turno de tarde.Se contempló entonces ante el espejo con su "uniforme laboral";
un textil:duro,ralo,"funcional";tan propio de aquellos tiempos para despues y pensando en su
novio Bernard...Ay Bernard...tener la picardía de subirse un tanto la camisola observando
el reflejo de sus glúteos en el espejo...a propósito de ello,no gozaba sino de un mensaje reciente:
"como siempre...con amor...para tí mi Bernard...".
Ajeno a todo ello en la segunda planta el capitán se ajustaba sus gafitas,procurando que las
patillas hallaran buen descanso tras sus orejas...se había cortado el cabello de un modo extraordinario...y si;lucía un bigotito muy fino,sugerente,serio,viril...comprobó entonces su revolver y hasta su mente llegó la imagen de Patty Hearst;pues con este ya eran 7 los días
transcurridos desde su separación de ella y de Custer.Por último se ciñó sus aleaciones
rojas y ocres,y cruzándose sus gruesas pieles comprobó que podía bajar sin apenas producir ruido por las escaleras de nogal...
No pasó de la primera planta cuando debido a una puerta entreabierta,pudo penetrar en aquél
mundo evanescente,dulce,crepuscular,y mágico de Susana Carroll.Por lo demas inquilina fija
en el hotel;y en cuya habitación dominaba un precioso espejo verde y circular.Junto a ella
su amante el colosal Herr Scheneider hombre fortísimo de complexión robusta dominaba
la sala.Antiguo domador de caballos se había beneficiado de la instrucción pública hasta
hacerse procurador.Asimismo comprobó que sobre la cama descansaba un "culuosse";
almohadón entonces exquisito,equipado con una protuberancia:fina,roja,sensitiva,mediante
la cual toda mujer era capaz de hacer vibrar "su lengueta" hasta el infinito...A estas alturas
ya le estaría presentando sus nalgas...si bien el no pudo sino sonreir al sentir el aire limpio de la
noche...solo al doblar la esquina sintió un gran barullo,observando a un amplio círculo
mirando hacia el "quinto";pues allí una inmensa grua maniobraba mientras un hombre
obeso de unos 200-222 kilos indicaba;¡Cuidado! a unos y a otros,pues tal era su miedo a
caerse o a verse en mayores dificultades...Así observó que toda su tez no era sino amarillenta,
signo indefectible de que en esta parte del sistema aún se vivía la fiebre SIM.