Despues,tras unos numeritos en blanco y negro y en orden decreciente hasta el cero,vino un reportaje sobre la conmemoración del hombre a la luna.Algunos estuvieron prontos a afirmar que eso era mentira y otros (a los que no citaré) aseveraban ¡que no!,¡que no!,¡y que no!;que si
habían llegado (ay aquel sector romántico).Siendo lo cierto que en el pueblecito en aquel momento nadie poseía los datos,estadísticas y cifras,como para decantar la balanza de un lado a otro.Si bien la mayoria creyo firmemente que si.Al finalizar el reportaje el Rey Negut salió de
la chocita con el objeto de fumar un cigarrillo en compañia de Nestor Orantes.Pronto se les unieron Bernardo Mas(cronista y poeta oficial),y Venancio Estrada.
-La luna nada menos-observó Bernardo tras escupir una hebrita de tabaco.
-El hombre blanco...siempre mas alto,mas lejos,mas fuerte...-exclamó Venancio.Nestor Orantes
no dijo nada. El humo previamente aspirado le salía deprisita por ambas ranuritas de la nariz.
Despues entornó un segundo los ojos y mas tarde los dirijió hacía Dios.
4.
Eger Washington:atrevido,dulce,irresistible,fascinante (a los dioses en tantas cosas parecido).
Usaba Zapatos muy masculinos de esos de punta señalada:tocamela-y-te-mato.Y tanto su aplomo y sus ojos azul-cielo eran difíciles de olvidar.Como todos los días salía de casa fresco,
puntual,oliendo a una magnífica colonia.No tenía prisa y por eso,ya que aún eran las diez de la
mañana de un sábado salía por la puertecita del garaje,dejándonos ver en primera instancia
"el morro" deslumbrante de su nuevo descapotable azul.(por supuesto cupé).Aquel día coincidió
en el semáforo con Matias Reiki su elegante vecino,le sonrió,en un gesto como todos los suyos carismático.Y luego accionó el botón del agua del limpiaparabrisas.Matias y el volvieron a
cruzar una sonrisa de inteligencia,si bien cambió pronto el semáforo.Eger Washington buen
economista,en la actualidad ocupaba un puesto intermedio en la estructura del FMI (fondo
Monetario Internacional),aunque pronto,ya lo vermos,esperaba contar con nuevas responsabi-
lidades.Liberal Ortodoxo,esto no quería decir que no siguiera con interes cualquier teoria o
pensamiento avanzado.Pues Eger,no solo era un profesional muy apreciado,sino que ademas
era un hombre enamorado de su profesión.En la calle Naval "siempre" funcionaba la luz
verde y ahora que estaba tan cerca de su destino avanzó hacía el stop de las mantequerías.
No era su turno para circular pero el invadió el espacio mixto pidiendo disculpas simultaneamente con un gesto simpático y elegante.¡Eger!,¡Eger!;¡que poderio!.¡como era!.
¡Dios!,¡Dios!.Parapetado tras su sonrisa y su divertida conversación las mujeres le adoraban,
sus amigos le adoraban e incluso sus enemigos parecían en el fondo apreciarle.Eger,Eger,Eger,eres un malvado pero la vida sin ti es tan insufrible y tan triste...
No.no podían prescindir de el.Pues de otro modo era ese rostro hermoso,simpático y atractivo,
en el que los niños encontraban un confidente,los pobretes le seleccionaban de inmediato como
"donante"(con un ciento por ciento de aciertos),y que en cuanto sucedía algún suceso extraordinario,(algo no tan infrecuente) todos le miraban como preguntándole:
-¿oye como salimos de esta?.-A las 10,35 llegó a su despacho desde el que se divisaba toda la
avenida y despues se dirigió con su aire seguro de siempre al sillón de su escritorio.Sobre la
mesa se encontró el periódico del día,se dispuso a hojearlo mecánicamente ;cuando advirtió:
"hoy gran manifestación contra la pòbreza en la tierra".(¡acude!).Alzó la vista momentaneamente
y entonces reparó en que Oscar Lambert y Amacio Wells ( reputados analistas) miraban la
calle con renovado interes.Los gritos que se escuchaban en el exterior le hicieron caer en que
en efecto,era la manifestación.
-¿Es grande la mani muchachos?.-preguntó acercándose con desparpajo.
-Nada un chicharro.-Respondió Oscar al punto.Los furgones de policia llegaban aullando
uno tras otro y justo en el último (que era un coche patrulla),el famoso activista J.W.Parker
se abalanzó sobre el capó.Aunque era un manifestante veterano y esta era su jugada favorita,
en esta ocasión parecía haberse hecho daño de verdad.Pues la sangre le corría por los labios
y apenas podía levantarse del suelo.
-No cambiarás nunca Parker.-fué todo lo que le dijo el sargento Gallardo,el cual conocía sobra-
damente al activista,en su ya larga carrera como patrullero y posteriormente como jefe de
calabozos,Eger seguía fascinado