a abrazarle sin pensarlo.Eger,Eger,Eger,por dios dijo abrazándole y dándole un último besote.
Ha cambiado-pensó-.Tiene...¿un semblante mas serio?.No,son sus facciones:ya son de hombre.
Y tan guapo...seras mio aunque tenga que morir-se dijo para si-.Y es que Azucena había tenido
en la vida todo lo que había querido,todo menos el amor y la vida de Eger Washington.
-¿nos acompañas Azucena?.-intervino el sr.Beltrán radiante al ver a su hija así de feliz.
-Pero...pero¡esta Azucena está fabulosa!-pensó a su vez Eger,y por primera vez en su vida reparó en su traje de Moldier de corte oriental; sensual y provocativo,sintiéndose entonces tremendamente feliz.
Pasada la cena los tres pasaron a la biblioteca contigua al despacho.Eger Washington y el Sr.Valdemoro fumaban sendos puritos deleitándose con su aroma.Detras de ellos un sinfín de
cuadros,pieles y motivos Africanos eran mudos testigos de la velada.En un momento determinado comenzó a llover y un relámpago iluminó el cesped con furia.
-Por cierto Eger creo que ha llegado el momento de decirte que existe una vacante como
delegado en África del este.No me he atrevido a proponerte a la junta.Es un cargo importante
ya lo sabes.Y el empleo te posibilita una amplia familia.Eger y Azucena cruzaron una mirada
rápida,de esperanza y de amor.
-¿qué te parece?.¿diré que por fin aceptas?.
-Sr,Valdemoro,Sr,Valdemoro..-comenzó Eger con tono de agradecimiento
-por supuesto acepto encantado-y diciendo esto se dispuso a abrazarle,lo que posibilitó al padre
el contemplar una lágrima furtiva en el rostro de su hijita por primera vez en muchos años.
6.-
La primera vez que la vió le dolió tremendamente.Pues para cualquier hombre sería imposible
no admirarla siquiera fuera un instante.Sus facciones eran sin duda las mas bellas que había
visto jamas.Tenía ademas un pelo rubio,sedoso,suave y natural que la caia en cascada
formando unos anillos dulces y violentos.Era una belleza clásica,hiriente.Debajo del labio
sufría una heridita morada pero eso hacía que se la contemplase quizá con mayor nostalgía.
Desde el primer momento fué una sensación romántica a la que no pudieron sustraerse
Pues así como las olas rompen contra el acantilado con furia.Así fué el amor que se desencadenó
entre ellos.-Tonterias-Pensó...de todos modos yo ya tengo mi vida planificada y...miró otra
vez y sus ojos verdes se volvieron a encontrar un instante.¿sintió algo?.Si.Me parece que le
había sonreido.¿verdad que si?.Entonces notó como el corazón le palpitaba a punto de reventar.
¡Dios mio!.¿por qué?.¿porque?.Ahora ella reía y reía con sus amigas por algo que el nunca
logró entender.Pasados unos minutos un" no se qué "en su alma le obligó a abandonar toda
resistencia y ahora rogaba a Dios que no se rompiera nunca el hechizo de aquellos instantes.
¿era magia?.Si.Lo era.De pronto se le revelaba la verdad.Tenía que apoderarse de ella como fuese.Tenía que apoderarse de su corazón.Pues de algún modo insconsciente (que se le escapaba)
sabía que sus corazones venían unidos por toda la eternidad.Todo esto sucedía en el Tony´s local como podeis imaginar romántico y decadente situado en la coqueta calle de la armada y en el
que la pequeña pero valiente organización ¡coraje!,daba una fiesta a puerta cerrada para recaudar fondos.Tenía algo de provocativo,de extremadamente sensual el como estaba sentada
y mientras sus amigas charlaban y charlaban ella leía con atención la carte de licores.Sucedió
entonces que como Dios a veces aparece cuando menos te lo esperas Laura Archier (su hermana)
y su prima Patty (la patona) decidieron ir juntas al servicio (¡que alboroto!).Lo cual aprovechó
Eger para en un instante estar sentado a su lado.
-¿la Srta Livingstone supongo?.-y sonrió moviendo las cejitas hacía arriba con gracia.¿qué cosa
no?.La típica broma para aventureros que cuentan alguna vez todos los entusiastas de África.
Y sin embargo Alexandra que hasta entonces no la había oido nunca,reía y reía sin poder
evitarlo.Por su parte el al verla reir así,con ese ánimo se contagió a su vez,y sintiendo aquel
duende con el que dicen las almas vuelven a unirse una vida mas.
-¿creo que te conozco de algo.-preguntó al fin.
-Lo siento mucho señor pero no sé si sabe que mi mamá no me deja hablar con extraños
-rieron-(pobrecitos).Despues rememoraron la historia del Doctor Livingstone y ambos estuvieron de acuerdo en el valor,la sangre fria,y la nobleza de la que hizo gala toda su vida.Y
así su conversación giró sobre los mas diversos temas pero una y otra vez volvía a África y de
África muy especialmente a la conmovedora historia de amor entre Karen Blixen y Denis Finch-
Hatton.Los 2 sabían de memoria como empezaba el libro:
-Yo tenía una granja en África....-comenzó Eger.
-Al pie de las colinas del Ngong-y se miraron complacidos.Y así siguieron evocando los paisajes
las gentes y el amor que ambos sentían por aquella tierra.Les gustaba toda la historia,pero
especialmente cuando Finch-Hatton acude una tarde alegremente a buscarla para pasearla en
su avioneta.Los dos confesaron mas tarde haber llorado cuando ahí en el aire entrelazaron
sus manos sobrevolando el lago y con aquel gesto unieron sus almas por toda la eternidad,
la noche en que Karen lo perdió todo,bailaron muchas veces a la luz de sus viejas lámparas.
Los muebles etiquetados eran mudos testigos del fin de una época,de un mundo irreductible
y feliz que se iba con ellos para siempre.Aquella noche las lágrimas acudieron muchas veces a