I.-Existe sin duda hoy en el ánimo de la población ese miedo justificado.ese sentimiento tan
de acuerdo con los tiempos de que quizá no volvamos a ser los mismos;de otro modo de no volver a encontrar trabajo...
II.-y pensaba ello sin duda percibiendo la especial psicología de la época donde el riesgo,el dramatismo,la complicidad para con el gran público se limitan a parejas deslizándose por cuerdas de "la techumbre";demandando así el aplauso en base a las "figuras",las posturas",los juegos,
las luces...en unos días carentes de emoción...
III.-¡Que poco que ver entonces con el contraste con otros tiempos!;tiempos en los cuales los niños miraban hechizados la arena del circo...y sabían que entraban los trapecistas si;pero que
entrarían sin red...sin miedo ninguno a morir...porque el circo...el circo era el mayor espectaculo
del mundo...y el espectáculo debía siempre continuar...Subían entonces al trapecio artistas que
por lo general solían ser familias...familias entonces de lugares evocadores y lejanos...días
en los cuales admirábamos tantísimo "al agil";el cual era en si magnífico y no sabiamos si iba
o no a morir...;"al fuerte" al cual queríamos tanto...y por último a "la chica" tremendamente aplaudida siempre y valiente...valiente hasta el fin...
IV.-Y viene todo ello a colación porque el espíritu...el espíritu de superación de los hombres no debe morir jamas...tenían ayer su encanto...narraban su particular cuento "de hadas" los presentadores de "las uvas" de Tele 5...donde tuvo un detalle tremendamente evocador Jorge Javier Vazquez resaltando entonces un viejo retrato de su padre...el cual,por cierto en un
momento casi trastabilillan con un asunto de papelitos,de última hora,de suerte...y sin
embargo la verdadera moraleja del cuento no era sino ella...ella siempre en la disputa...siempre
en esa injusta pelea que es hoy la lucha por la vida...en esa querencia de taxi,ese taxi de
siempre "prospera bándera..."esa suerte del pervivir..".No trasciende de ella ni su rostro,
ni sus querencias,ni siquiera su historia...sino ese drama personal suyo,ese código de
valores que consiste en no darse nunca por vencida...ese espejo quizá para tantísima gente...
y no ya en "su contenido","no ya en sus reflexiones..." sino en aquello que tiene de evocador,
de bonito, de emocionante...su" particular sueño Americano..."