viernes, 26 de febrero de 2010

CONTRA LA POBREZA ( 7.-).-

3.

Las primeras herramientas no reflejan un salto mental tan trascendental en la historia.La teoria que nos explica como los primeros filos construidos abrieron las puertas de un mundo nuevo
tendría hoy que ser válida.Pues aquél primer filo que precedió a todos (obra de un solo hombre)
nos abrió las puertas a un mundo nuevo:el de los comedores de carne.Aquello que sin duda fué tanto como cuando los 2 monos (macho y hembra),saltaron del bosque a la llanura, en un acto trágico de valor.La nación sioux (excelentes tiradores con arco);marcaban sus flechas de tal modo que luego pudiera hacerse un reparto equitativo de la caza.(Todos tenían siempre una parte).Pero existe un periodo de la humanidad,si mé permitis aún mas fascinante que la prehistoria.¿pues quien puede explicarse de un modo racional que ocurrió con los hombres desde
la segunda mitad del XIX hasta las primeras décadas del XX...?"ya que de un tiempo a esta parte
se organizan bailes por las noches (No tengas miedo,tenemos luz eléctrica mi amor).La gente sé desplaza a sitios inverosímiles (ah,sin otro objetivo que visitar) en algo que algunos llaman ferrocarril".Días en que los jóvenes rien y rien,sé divierten y bailan al compas de ese aparatito....
¡si!;el fonógrafo.Y las multitudes corren y corren moviendo los pañuelitos blancos,pues quieren ver aterrizar a los nuevos heroes de hoy,los heroes de la aviación.Días de alegría,donde sé inventan nuevas formas de bailar.Surgen otros estilos de vestir,otros estilos de vida,sé asiste mucho al cabaret,y sé representa mucho teatro.Pero decidme:¿sé tiene hoy verdadera conciencia de aquel periodo histórico?.Solo sabemos que desde entonces los grandes latigazos del mundo (las épocas de crecimiento).Han venido derivadas de las innovaciones técnicas.(Envianos
señor otro conjunto de años buenos).Pero ni siquiera observando detenidamente las agujas del reloj,somos conscientes de la premura del tiempo.Pues las innovaciones de hoy,hacen al hombre al contrario que en el pasado,asomarse al mundo con inquietud.El mapa genético hará posible
que en el futuro muchos hombres nazcan determinados para trabajos específicos.De la manipulación del cerebro solo podrá devenir una desigualdad como jamas haya existido otra antes.Los robots que producimos (cada día mas complejos),producen desazón en el alma de
los obreros.Y la sombra alargada de la eutanasia activa está cada día mas presente en algunos
corazones.¡Ay;tristes días de dos mil dos!.¡que lejanas están ahora las risas junto al fonógrafo!;
aquellos extraños artilugios,y los bailes de etiqueta en el jardin.


Hubo un tiempo-hace ya de esto muchos años-en que los hombres sé rebelaron contra el arbitrio de la naturaleza.Entonces nació una nueva raza de seres:"Ahí donde hay amor al arte,ahí donde
hay amor a la ciencia,existirá siempre un médico."nosotros que nunca abandonamos a un enfermo"y..."yo rechazo en el ejercicio de la profesión un interes ajeno a la misma".Todo interesaba al médico Hipocrático.Los tipos de sueño,el insonmio,las fiebres,los escalofrios,las expectoraciones,era la lucha desigual del hombre contra algo mas fuerte que el.La propia naturaleza.
Ese médico que habla y habla,que sé interesa por la forma de vida del paciente.Que pregunta acerca de sus costumbres.Que quiere saber como comenzó la enfermedad.Y nuestro paciente que responde ilusionado.Que por primera vez sonrie,renaciendo la esperanza en su corazón
y depositando en aquel hombre su confianza.Sin saber que no existe la mas mínima posibilidad.
Ese hombre que va a estar con el,cuando muchos otros ya sé hayan ido y solo rece a Dios llorando en la lucha contra las tinieblas,en un ejercicio que es sobre todo ejercicio del alma.En un
tiempo en el que tanto vale soñar.
Y cuando aquel paciente muere,entonces estar seguros de que un trocito del alma del médico
muere con el.Son las luces y las sombras de aquellos hombres en su lucha desigual por mejorar
la existencia de la humanidad;quizá dentro de un tiempo cuando los hombres crean haber entrado definitivamente en un orden superior de las cosas.