Nelson Orantes,el Negus Negut y Eustaquia de Lis habían salido a buscarlo,imaginando un posible pinchazo desafortunado,y ahora avanzaban todos detras del rey el cual portaba un enorme farol.Una vez por fin se encontraron y tras los pertinentes abracitos,se decidió que había que celebrar cuanto antes una reunión nocturna;y como os podeis imaginar ningún sitio mejor
realmente que la chocita-escuela.Pronto de un extremo a otro del pueblecito se pasó la voz con urgencia y ¿quien no presintió que se trataba de algo realmente grave?.De este modo todos acudieron lo antes posible con sus legañitas y algunos con ropa de dormir (era ya muy de madrugada).Por su parte el Negus Negut,Nestor Orantes y Eustaquia de LIs se habían eregido
en una especie de comité director,que si bien estaba abierto a todos desde el primer momento
se vió que allí estaba la cabeza.
-Yo creo que lo que mejor podemos hacer es poner la tele-sugirió Bernardo.
-¡Oh;si!,¡poned la televisión!,¡la televisión corred!-excelente idea.Por lo que de este modo se creó en torno al aparato una inusitada expectación.En unos primeros instantes solo se veían rayitas y mas rayitas pero luego,gracias al toque maestro de Venancio la imagen pasó a verse con mayor nitidez.Por lo demas seguía llegando gente con sus lamparitas y ropas de dormir.
-Pasar,pasar,y acomodaros;¡cuidado con el huerto!-decía Eustaquia la cual pese a todo no lograba disimular la preocupación.En la televisión por el momento solo se veía un nuevo escudo militar y músicas marciales.por lo que cuando "casi" estuvieron todos la algarabia y el bullicio pasaron a ser notables;charlando animadamente unos con otros en grupos reducidos,si bien no exentos de preocupación.Así y como quiera que pronto se cruzaron varias informaciones (la mayor parte de oidas).El temor no hizo sino aumentar en muchos grados,siendo en buena medida acrecentado con la información,esta vez ,si cierta,de que Rufus Cantú había sido visto en la ciudad.En vista de que aquello ,parecía alargarse,Eustaquia de Lis y Wendy (ayudante de maestra),sirvieron algunos boles de palomitas de maiz.Los cuales fueron recibidos con alborozo.
-¡Oye Eustaquia!,¡estos cacahueses están realmente fresquitos!-exclamó con alegría Tobias de la fuente.
En esto,el rey Negut se encaramó a la tarima con decisión y dijo:
-Señoras,señores,alegres camaradas de Auland (algunos aplausos).Nuestras noticias son que la guerra,la guerra provocada por Giorgio o Tú y los plutócratas....
-¿pluqueeeee?.-
-Shhhhhh.
Tal y como preveiamos acaba de estallar.Si no me equivoco pronto estarán aquí los de la oficina de reclutamiento,por lo que al igual que en ocasiones anteriores lo mejor es que el cupo (los hombres que iban a ir al frente),lo dirimiéramos a suertes.
-Mucho murmullos y vuelta a juntarse los corrillos.Algunas parejas (sobre todo de novios);se abrazaban con pasión.-
-¡Escuchadme!,¡escuchadme!.-prosiguió el Negut.Ya sabeis que primero se escojen los voluntarios y luego todos los demas.
-¿Existe algún voluntario?.-Preguntó en voz alta el Negut
-¡Yo!,¿yo!.¡yo quiero luchar por mi patria!-contestó Abelardo Olegori,hombre siempre dispuesto a enrolarse en las causas que el creía justas.(si bien tenía una cierta fama de persona de pocas luces).
Muy bien,entonces te anoto aquí arriba,esto es: A-be-lar-do Olegori.¿correcto?.¿alguno mas?.
Miradas circunstanciales y otras al aire.Entonces lo mejor que podemos hacer es una fila con el fin de extraer las bolitas.Y aparte de esto,claro está desempolvaremos el censo...creo que lo
guardamos aquí,en el primer cajón.¿me lo acercas Wendy?-dijo al tiempo que sacaba unos papeles sucios,viejos,encuadernados con cintas,pero que algunos de los mas mayores ya conocían de sobra.Fué entonces cuando el Negus le pasó todo el problema a Nestor Orantes.
-Total habitantes-dijo Orantes subiendo la voz:114.Varones:54.treinta y nueve en edad militar.
excedentes de cupo:10."si no salen mal las cuentas "-pensó.De este modo pronto hubo una filita frente a la tarima.Y así,uno tras otro,se dispusieron a sacar las bolitas:Blanca:excedente. Negra:
"reclutao".Despues de unos segundos de espera Bernardo Mas que en aquel momento mascaba
chicle despreocupadamente trataba como podía de consolar a Rosita.(la cual