al vehículo descapotable y mientras con sus potentes altavoces seguian emitiendo consignas,tambien sé preparaban para ir a Sikar aldea cercana al pueblo y a la costa.De todas formas,como quiera que las cosas discurrían con lentitud pero al fín discurrían,los hombres sentados en sus mesitas fueron llamando poquito a poquito a los nuevos soldados,auxiliados eso si,por un número elevado de combatientes.Todos juntos sé disponían a hacer reparto de equipos.
Pronto sé escuchó la atronadora voz del capitán:
-A ver Negus Negut,El Rey Negut.
Un pasito al frente.
-¿eres tú?.Así que Negus Negut.¿eh?.Dijo sonriendo al tiempo que guiñaba el ojo de manera cómplice a su compañero.¡Menudo pájaro tienes que estar tu hecho!.Aseveró al tiempo que hacía una crucecita en el censo y daba una "aspiradita" escandalosa a su cigarro de Marihuana.Luego cerando un ojo y como sopesandole exclamó:
-¡A ver fusil de asalto M 16 !-Nada mas oir estas palabras uno de los soldados que "andaban"
detras escogió uno de entre todos y con un movimiento rápido y bello (la verdad lo bordó)
apunto al aire demostrando ,precisión y seguridad en el manejo y luego rápidamente volvió
a la posición de descanso con el objeto de entregárselo a su jefe.
-¡Toma!,¡cogelo!.Es tuyo.Le dijo.El rey Negut lo cojió casi del cañon (mal) y con un saludito de cortesia (que quería ser militar) se plantó enfrente de los milicianos con los pies un poquito hacia afuera.Luego le dieron un casco y le dijeron el código de su compañia por lo que saludadando
nuevamente sé incorporó al lado de 2 o 3 soldados que por supuesto no hablaban entre si.-
-¡El siguiente!.Tronó el capitán.-
-¿Yo!,¡Soy yo!-Exclamó Nelson Orantes dando un pasito al frente.Entonces sé repitió la operación y despues de calibrarle lé dieron un nuevo M 16 y le pidieron ademas un casco y un cuchillo de monte.Hasta aquí todo perfecto,si no fuera porque desde la lejania sé escuchó:
-¡Sé han agotado los cascos!.¿Sé han agotado los cascos!.(venía la voz).¡Señor sé han agotado los cascos;fué a decir un soldado al capitán Constantine.Consigna que este por supuesto ya había oido,y que hubiera jurado que esperaba.Así,pasados unos minutos dijo:
-Entonces tendrás que llevar esto.-y le entregó una gorrita con una enorme visera verde con una cintita negra detras.Pasados unos minutos fué el turno de Bernardo Mas.El cual sé presentó:
-¿Hola que tal?.Lo mas educadamente que pudo.Los 2 hombres empezaron a calibrarle a la vez y en aquel momento en el que el ayudante sé disponía a darle un nuevo fusil,el sargento dijo:
-Un momento,parece un muchacho fuerte,alto y robusto ( lo era).-seras mas util con esto.-y pronto le acercaron un lanzagranadas de alta precisión.-
-¿con esto?.-preguntó Bernardo sopesando su complicada geometria...
-Se llama:Lan-za-gra-na-das y ten cuidado que es muy caro.El cabo primera té enseñará despues algunos buenos trucos.
-Muchas gracias mi comandante dijo haciendo una especie de saludito militar.(el sargento movió
la cabeza incrédulo).Cuando por fin le tocó el turno a Venancio al ser uno de los últimos como podeis imaginar la mayoria de las existencias ya sé habían agotado.Pero no fué de eso de lo que los 2 hombres hablaron nada mas verlo.
-Parece...sumamente pequeñin...-decían...-
-Acercate,acercate un poco mas muchacho,sin miedo.-ordenó suavemente el capitán.-
-¿por casualidad no serás tú pigmeo?.
-¿pigmeo...?;que yo sepa no señor-contestó al tiempo que le daba vueltas a la gorrita.
-Ademas no se molesten en darme una gorrita nueva,ya tengo una verde-dijo con toda su buena intención.
-Si,pero no es reglamentaria,cambiala por la oficial-respondió el capitán Constantine.-y dadle tambien un Pin.Por último le dieron un revolver con su fundita y para rematar le dieron 2 cananas llenas de balas.
-¿Esto lo llevo así?.¿No?.-dijo cruzándoselas cuanto pudo y dándose un poquito la vuelta con cierto vuelo,para despues mirar al capitán en busca de una respuesta,pero ante lo duro de su semblante desistió.