lunes, 1 de marzo de 2010

Noticias de cuba.-

Es a veces cuando producto de las grandes emociones nos atrevemos a creer que si;qué de algún modo existe algo mas allá que es inmensamente benigno.De tal suerte que sentinos que debe de existir la justicia sobre la tierra.
Y me viene todo ello a la cabeza contemplando la fotografía del viejo y querido boxeador...de algún modo pensativo en ,la esquina de su cuadrilátero...atrevíendose a confesar en el periódico
aquellos momentos en los cuales habla con Dios antes de la pelea..."Y té pido por favor qué no me suceda nada en el ring...";de tal suerte que siente uno que si;que en efecto somos chiquitos;y que el bien trascenderá finalmente ;lo quiera o no la crueldad de esta época...
No me averguenza entonces sino profundamente:la censura,el silencio,y la maldad que se cierne
sobre los fallecidos,y no pienso sino en los prisioneros que aún quedan en Cuba.
Seguramente esta tarde,en silencio,cuando repiquen las campanas...la multitud acudirá en masa
a los funerales de Orlando...y entonces de algún sitio y de muchos sitios sé demandará justicia...
y para la Isla su hora de la libertad.
Evoco entonces la sonrisa de Fariñas;y no siento sino que con esta muerte han tocado un cierto sentido de la justicia,que sé ha vulnerado algo muy profundo,esa linea roja que habla de
la necesidad de Humanitas (humanidad...);tan solo queda el sabor amargo en el aire de aquellos a quienes nunca mas veremos...y esa sensación infinita de que las cosas mañana;si,¡van a cambiar!.