domingo, 25 de abril de 2010

CUANDO DESPIERTES MAÑANA ( 27.-).-

y ocultando la cruz roja de la cristiandad portaba un escudo amarillo de fuego,atravesado por
cuatro pequeñas lineas del mismo color.¿Apuesto?.Apuesto,si,pero lo que de verdad llamaba la atención en el era que apenas sé lé podía mirar de lo bizarro y a la vez terrible que resultaba,pues a la vista estaba que no había fuerza en el universo capaz de derrotarlo.
Alex sé quedó sorprendida por el hecho de que los chiquillos (benditos sean),sé quedaran conten-
tísimos con el premio (fué una propina mas bien tacaña).Pero ellos sé despidieron entre risas
dándole muchas veces las gracias.Y es que afortunadamente estos niños sabían muy bien el valor del dinero.Y convencidos como estaban (shhhh),tambien lo hubieran hecho gratis.Ruiz de Carcasona sé giró y volvió a mirare a Alex.Hablararon de las cosas que a ella la concernían,su
curriculum,sus motivaciones y ambiciones,y sobre todo su deseo de ir a África.Ruiz de Carcasona supó pronto que en mucho tiempo no habría nadie mejor.Así que cuando por fín fué aceptada
un rayo de alegría la traspasó el corazón.Salió todavía dando las gracias ilusionada,y al cerrar la
puerta quiso caer en la tentación de dejarse llevar por esos ojos azules.Pero luego,casi en el mismo instante su corazón volvió a traicionarla.Pues el recuerdo de Eger Washington acudió
con fuerza a su mente y entonces sin poder evitarlo rompió a llorar.


13.

Si bien no podía decirse que la guerra había terminado,pues aún quedaban unos grupitos feroces
en las montañas de Motinoro,los cuales hacían dificil el avance de las tropas leales,todos sabíamos que tarde o temprano vendrían a darnos la noticia de la paz.¡la paz!.¿estábamos de verdad prepa
rados para ella?.Y es que en aquellos días comentábamos y dicutíamos con pasión que actividades emprenderiamos con el objeto de salir adelante.Pues arrinconada y devastada la agricultura,principalmente por la sequía y las terribles batallas,el pueblo estaba ahora en una terrible encrucijada.Fué una vez mas Evaristo Mende (empresario local).Quien dió la solución.
¡pues el turismo,el turismo sería la tarea a la cual todos deberíamos dedicarnos con pasión!.
Y este salvaría (quisiera o no) a Auland.Siguiendo con el Sr.Mende diremos que habiendo decidido poner todos" manos a la obra",y gracias a una última gestión.El pueblecito había conseguido entrar por fin en el circuito de "las grandes danzas".Algo que no lo dudeis tenía sus ventajas pero también sus inconvenientes.Siendo de este modo que danza grande,eran consideradas un mínimo de 100 danzantes y eso motivaba el que de una manera irremediable
todo el pueblecito hubiera de participar.
Para esta primera representación había llegado mucha gente de Mlowni.(¡Oh! ;Mlowni!).A pie o en sus elegantes carretas.Gente que venía a merendar y a pasar la tarde (con sus sillas y sombrillitas).Eustaquia de Lis,El rey Negut y Nelson Orantes departían (un poquito nerviosos)
con sus falditas de danzantes;cuando de pronto:¡ Vienen!;¡ahí llegan los turistas!;sé escuchó
con entusiasmo.Evaristo Mende machacó un poquito mas el purete con los labios y empezó a
repartir órdenes.En un momento todo fué una frenética actividad de lanzas,escuditos,espumarajos,y danzantes,mientras alguna de la gente elegante de Mlowni sé ponían de pie y a modo de visera,trataban de descubrirles.No obstante,pronto aquella alegría se truncó en decepción pues como bien sé podía comprobar,todos los turistas cabían en un pequeño microbus,el cual avanzaba hacía el pueblo,llevando en su interior a la familia Stephen,la familia Kraus y el bravo reportero del "Washington..."
-¡Qué poquitos són!-exclamó Eustaquia,el rey negut y