lunes, 7 de junio de 2010

De "lo entrañable..."

I.-Resulta de algún modo entrañable,la voluntad,el hecho en si,la motivación,por último ese
empeño de Mariano Rajoy en alcanzar la presidencia...

II.-Pues es una mañana de mitín espléndida y como sucede con todos los partidos apenas ha
concurrido gente...Acude eso si;un chaval magnífico,discapacitado,¿incauto?,el cual ondea una
banderita...pasa entonces a hablarse de políticas sociales;cuando al pronto izan una manita que es la señal,la advertencia de que "están en televisión...de que están en el aire...";motivo por el que quizá el muchacho al pronto ¿corre...?;¿sé zafa?;¿huye...?;pues Mariano;Mariano Rajoy ha bajado del atril y "marcha a la carrera a darle 2 besos...,de tal modo que...¿parece que forcejean...?..¿lo coje de las orejas...?..."Té cojía así la cabeza,...",momentos inmortales de todo político en España.

III.-Tenía pues desde una perspectiva empresarial algo tremendamente encantador "Jimmy
en Paracas";de mucho celo para con las notas de gastos...en esa lucha denodada de los hombres de posguerra.-

IV.-Y así pudiera resultar correcto la comisión o incentivo del vendedor,como gracioso o
apreciable el monólogo del antiguo charlatán de pueblo.Si bien lo cierto es que nos asustamos,y nos asustamos terriblemente cuando al fín sé presenta aquel problema,el cual antes no existía...y
buscamos en los viejos manuales horrorizados de como no sé ha establecido ninguna teoria...
ninguna literatura económica al respecto.-

V.-Debe definir pues la microeconomia la perfección de la comisión.Pero tan terrible como ello;
es que veamos llegado el día de ver como comisionistas:al juez,al delegado de la Hacienda
pública,al médico...o a la policia...

VI.-Y eran de algún modo espléndidos.-¿té acuerdas?-los días de los grandes negocios...entonces cuando soñábamos que nuestras vidas quedarían reflejadas en el museo de ciencias Empresariales de Nueva York...

VII.-Pero quiero remitirme entonces al buen hacer...al hecho magnificente del director del banco
ese hombre el cual nos ha visto entrar,pero...shhhh no levanta la cabecita.
No podrá la banca jamas ser el ágora de comisionistas...sino que de otro modo ha de procurarse volver y cuanto antes a esa vieja moral del trabajo...en cuanto tenía de magnificente aquella moral del trabajo,el sentir el privilegio de un buen trabajo...¿el porqué no ese ambiente de lucha?
esa moral indestructible de aquella gente de posguerra...