domingo, 1 de agosto de 2010

CUANDO DESPIERTES MAÑANA ( 41.)

-Oye Antoñito.¿no pensaras llevar las gallinas?.
-Lo siento mucho,pero no tengo con quien dejarlas y si no mé ven no ponen.(en realidad no poseía otra cosa).No obstante,siendo momentos mágicos y de emoción,todo el mundo sé había puesto
sus mejores galas,y nadie lé dió mas importancia.La señora Palmer (mujer talludita y voluminosa),que había estado enamorada de Luisito Nunbero (hombre mucho mas menudo),
no pudo por menos que piropearle:
-Oye Luisito:¡que guapote sé té vé!.
-Pshhh,pshhh.-exclamó este abrumado y es que algunos vestían al estilo occidental,pero la mayoría lucían sús túnicas llenas de fantasia y llamativos colores,aquellas que tanto brillaban
en aquella mañana de marzo.Las señoras Palmer y Santo Tomé,al verse tan guapas y elegantes
(pues la ocasión lo requería).Sé saludaron estrepitósamente al verse:¡Yei.Yei.Yei.!,meneando los
cuerpazos de arriba a abajo y entrechocando luego al cielo sus manitas.Una vez el experimentado Herbé dió la orden de salir sé formó una filita interminable frente a la puerta.Algunos pasajeros sé quedaron admirados del interior del autobus e incluso Gregorio Simbé (hechicero y dentista);
realizó algunas instantaneas inmortales a un grupete sonriendo y con la luneta al fondo.Fotografía que un día sería publicada con todo lujo de detalles en el:"Despierta África".
Para los mas curiosos,puedo describir si quereis el pequeño mundo de Herbé cespedes.Sé trataba de un crucifijo pequeñito colgado del espejo retrovisor,una radio (tambien reducida),
que curiosamente llevaba enrolladas unas gomitas y 4 fotografías con la leyenda:"No corras papá...".(sé veía bien a las claras que era un hombre honrado).
-¡Vamos,vamos,vamos!.¿estamos todos?.-preguntó el conductor con competencia.El alboroto era
fenomenal pues ahora todo era un mar de cajas,saquitos de cebollas,pimientos,gallinas,etc.
Pronto el Rey sé dió cuenta de que faltaba Venancio pues este seguramente en un descuido de
los turistas,"sé había hecho" con un pequeño perrito blanco con una motita beige en el lomo.
Un perro que ¿que quieres que té diga?;a simple vista era mas bien canijo,pero terrible llegada
la hora de defender a sú amo.Lo cierto es que Venancio sé había encariñado con el,y este en justa correspondencia lé seguía a todas partes con lo que el atleta había terminado adoptándole:
Precisamente ahora estaba haciendo sús necesidades (eso si;atado a sú correita).Pero retrasando
la partida del autobus.Entonces Bernardo que tambien lo vió; sé puso de pie como pudo,pues lé había tocado de compañera de viaje Norberta Eliot (mujer algo mas que entrada en carnes),
y asomando la cabecita por la ventanilla lé dijo:
-¡venacio;Venacio!;¡Té estamos esperando!.¡Venga!.¡No tenemos todo el día para tí!.Así que este
una vez terminado el can con sus cosas (por fín),cogió el perrito en brazos y no sin alguna protesta,subió ademas una maletita y un pequeño bulto de aseo.Pronto Mobutu Herrero,hombre
recio dondelos hubiere,sonriendo y mirando a uno y otro lado,dejó caer esta estrofa:

Por el camino van;las chicas de Mlowni
Con el cántaro a la manera tradicional.

Y al instante todo un coro de voces angelicales lé respondió dúlcemente:

¡Oh;ahí van!
¡Oh,ahí van!
Entonces el Sr.Herrero insistió...

-Por el camino ván;¡esas chicas de Mlowni!.Y ahora el autobus entero moviendo las manitas
exagerádamente y ladeando acompasadamente la cabecita tatareo:

¡Hay que ver como están!
¡Hay que ver como están!.
oh,oh,oh, ahí van!.

Mientras el autobus sé hacía mas y mas pequeñito en la distancia...