Con todo y como quiera que sé había hecho la hora de comer y como quiera que ya" todo"
había sido acordado,quedando solo pendiente algunos" flequitos de trámite".Siendo un hecho que el viaje había sido financiado por el Sr.Mende,empresario local (muy exhaustivo con los costes).
Pronto sé haríala hora de volver al autobus(así,sín haber visto la ciudad y sín nada).Despues de caminar un rato,vieron unos banquitos libres en una plaza y allí,fueron todos a sentarse a aprovechar la sombrita.Entonces Nestor Orantes (que andaba de verdad preocupado por las
cuentas),mirándolas una y otra vez,al final optó por dirijirse a Eustaquia.Esta pronto sé arremolinó a sú lado con sú pequeña calculadora (solar) y entonces Nestor la indicó:
-"Mira bien Eustaquia y entonces apúntate esta cantidad a préstamos.
-Anotao".-
-Entonces;hasta aquí y sobre un porcentaje són las reservas mínimas exigibles.-
-¡correcto!
-El resto entonces són reservas
-¡visto!.-
-Esta parte específica es un crédito swap de urgente devolución.-
-¡Ahí vamos!.-
-Nos restan entonces las importaciones que estamos obligados a realizar.-
-¡Muy cierto!.-
-Lo demas,está claro són intereses.-
-¡Tú lo has dicho!.-
-Entonces...¿donde está el dinero...?
-(silencio).
Sé habían distribuido todos delante y detras del banquito,lógicamente en anillos concéntricos
y así poco a poco sé fué extendiendo la voz.-
-¿qué pasa que?
-Que mé parece que no hay dinero.-
-¡Pero si acabamos de salir...!.-
-¿y quien ha sido el tiburón...?
-No lo sé la verdad es que no me hé "lograo" enterar bien-exclamó Tobias rascándose un poco
la coronilla.
-¿Y no podía usted para estas cosas hacer un poquito de magía?-preguntó Hipólito al Sr.Simbé
-Yo ya lo he intentado,pero para estas cuestionesla verdad,no mé sale nada.Lo siento.-sé disculpó dibujando una sonrisa de resignación.-
-¡Escuchad!;¡Escuchadme todos!.-sé hizo oir Nestor.-lo mejor será llamar otra vez y concertar
una nueva cita con el Sr.Washington,antes de que salga de la ciudad.Por cierto ¿tú tienes el movil?.¿no?.Preguntó a Evaristo.Esta,así cogido de sorpresa no pudo negarse pues era bien
sabido que ademas de poseer el único teléfono de la aldea,era ademas un hombre sumamente tacaño con la tarjeta.
Eger Washington había decidido disfrutar del almuerzo en el hotel continental,junto a sús 2
reputados analistas.Gozaban de un humor excelente,en un comedor donde todo eran atenciones para ely sús acompañantes.Estaba dando cuenta de una pierna de gacela acompañada de un
buen vinito cuando-DNJ,DNJ,DNJ-sonó el teléfono.El sabía perfectamente de quien sé trataba
pues desde el primer momento olfateó la urgencia propia de las llamadas vitales.Dejó transcurrir
un tono,dos,tres..Siii,Siii.-exclamó Nestor levantándose rápidamente y tapándose la otra orejita.-
-Sr.Orantes de verdad que es un placer escucharle sé anticipó Eger sín darle tiempo a decir nada-usted dirá ¿en qué puedo servirle?
-Verá Sr.Washington,disculpe usted la molestia,mé imagino que estará almorzando (caramba almorzando,pensó rápidamente Venancio).Como lé decía lamento interrumpirle pero en cuanto
al dinero habíamos pensado en...en...preguntarle si podiamos tener otra reunión esta tarde antes de que sé marche.
-¿...esta tarde?-respondió tapando el teléfono y mirando a sús 2 analistas.Tranquilo,tranquilo,
no hay ningún problema Nestor.En el mismo sitio,claro que si,¿por qué