I.-Pervive con nosotros una suerte de perplejidad,de fascinación,y evoca de algún modo la
inocencia de la niñez,la suerte dada a la palabra "cobertizo".Esa nostalgía de las grandes marcas
Españolas-de Ducati-en unos días que definitivamente no pudieron ser.-
II.-Porque la bicicleta,la moto;es un asunto en si fantástico,en todas aquellas naciones que no aborden el septentrión;Así ambos són vehículos:agradables,muy de buenos días,de cruzarse
gentilmente en el paseo,de quitarse la gorrita,de mucho saludo...de magnificencia para con los días de sol.
III.-Es por ello que hiere y hiere de alguna manera a todo amante de lo sublime el ver camisetas de Valentino;aquí en tierra de motores...un gesto sín duda de admiración al enemigo,para un
muchaccho:simpático,con desparpajo, cuando el carisma no entiende de fronteras ni color.-
IV.-Nos somete la vida entonces a la tensión de querer ver en rostros juveniles aquellos otros
de las personas que quisimos.Personas que un día sé fueron sín apenas decirnos nada...personas
inolvidables,de talento...cuando todavía ¡mira!...¡están montados los juguetes en el salón...
V.-Posee entonces Dani Pedrosa:el aire la fascinación,ese no sé qué el cual mé hiere de evocarme
siempre a Enrique Urquijo.¿como?.¿perdedor?.No,yo personalmente jamas hablaría de ello.
Pues ante todo posee un encanto mucho más allá de la afición...
VI.-Y lo observo y vienen a mi otros días inmortales...¡la bateria mira que entra la bateria...!;
y nos duele que sea así:modesto,humildote...mientras parece que lé dá un chupi al refresco...
pues Dani era una persona que aquella mañana ¿no sabías...?;Shhhh... tan solo pasaba por allí.