I.-Defendía el clásico por encima de todo la gloria;el hecho magnificente de morir joven
como destino.-
II.-Y sé puede medir sín duda la humanidad de un país-"Sú humanitas"-por la calidad de vida
que depara a sús ex-combatientes;pero tambien-no lo dudeis-en tanto en cuanto sé posea ese aprecio por acervo cultural común,por un mundo el cual conformamos todos;y de este modo podrán presentárnoslo-que nos lo presentan-de un modo u otro al cantante Victor Manuel
-pongo este ejemplo-Pero si mé permitis yo prefiero quedarme para siempre con aquella voz de otros días inmortales cuando "solo pensaba en ti...y juntos de la mano paseábamos por el jardín..."
III.-Quiere ello decir que la cultura-tanto como la política exterior-ha de ser patrimonio de todos;
ante todo nuestro imaginario colectivo...ese sentir que poseemos algo nuestro,un pueblo de verdad confortado con sús mejores días...
IV.-Y es por ello que muy seguramente no merecía Andres Pajares terminar así:como un juguete roto...Aquel Andres de otro tiempo; de las tardes eternas en el biombo chino...esa cultura benéfica
y magnífica de un mundo el cual para tantos parece que sé vá...
V.-Y eran noches preciosas aquellas de primeros de Septiembre,noches de Fanta y un cartucho de pipas...películas de Esteso y Pajares...las cuales sín duda significaban un despertar a la vida...
memorias de un cine Español rentable, de un mundo que quizá pagó demasiado caro el ser tan
ingenuo...ese modo inocente de ver la vida...
VI.-Y es así que podían fascinar a cualquiera en aquella España-Adolfo-plena de libertades-;con
ese sin duda proyecto de tantísimo éxito...
"¡El código Aparinci...!"
Del cual pòr cierto no sé há vuelto a hablar jamas.
VII.-Como seguramente tampoco mereciera este final Fernardo Esteso.Fernardo Esteso en una
España ahita de televisiones,paseando por Alemania su:Ramonan pechugonan...en aquello que
llaman,Fernando, "La parada de los monstruos...".
Pero seguramente un Fernando Esteso ya muy mayor,Setentañero,en el ocaso de sú vida...
en el pais del odio y el rencor sempiternamente impuesto.