sábado, 18 de septiembre de 2010

Hablame del Misisipi. ( 3.).-

Era un crepúsculo suave de tonos naranjas y fresas el cual sé contemplaba desde la habitación.
de tal suerte que ahora;Mara requería el cuerpo de la señorita Taylor con el fín de aplicar
sobre el sús manos fuertes y negras.Así habían dispuesto 3 escudillas de aceite de manera
que ahora la recorría con manos hábiles la espalda para despues aplicarse sobre los gluteos.
Entonces por un momento evocó ¿cuanto quería? a Chester aquella mujer;cuando de improviso sé escuchó diciendo:
-¿Sé acuerda de doc?
-¿doc?.¿qué Doc?...lo había olvidado dijo girando la cabeza
-¿lo había olvidado Srta Taylor?.-exclamó Mara al tiempo que ahora sé sentaba sobre sú espalda con la cabeza mirando hacía sús pies;en ese "trance" del masaje el cual la gustaba tantísimo.

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De todas las historias de esclavos;la de Oliverio Taylor era sín duda una de las mas complejas.
Hijo de esclavos,sú padre había servido siempre al Sr.Taylor hombre magnifico y cuyo hijo
había constituido un matrimonio,una familia de seres ilusionantes,liberales,amantes de sús hijos,
de la buena mesa,y cuyo espíritu era la reverberación del lugar.Resultado de esto es que tras la muerte de sú padre sé había prometido manumitir,otorgar la libertad a sú hijo Oliverio;
intentándolo una y otra vez sín éxito...pues de algún modo lo imposible de la época,las leyes
y el sino de los tiempos hacían del proyecto un sueño inalcanzable.Motivo de ello es como Oliverio había desarrollado un fuerte mal humor;habiendo cogido la costumbre de abroncar,
gritar y gesticular ante sú amo pero únicamente cuando daba aquellos banquetes fastuosos,
"Ante sú público",cuando de verdad podía hacerle daño.Y así era que aquella noche el sr.Taylor
disfrutaba de la velada junto a un grupo de amigos,charlando animadamente con un contratista
de algodón Cuando al pronto hizo sú aparición Oliver con una bandeja,si bien este finjió no verlo.
Instantes despues y en aquel momento crucial que en una conversación siempre sé sostiene
sé dirijió hacía el preguntando:
-Oliver querido...¿están los bolobanes a punto?-De tal modo mque no respondiendo lé miro
fijamente exclamando:
-¡Hay que ver como eres de gracioso !.Y así el sr.Taylor abrió ambas manitas como diciendo:
¿y que puedo hacer yo?;ante la sonrisita (velada) de la concurrencia.Pese a todo mas tarde sé lé
quedó mirando ¿con odio?;de tal suerte que el Sr.Taylor exclamó:
-¡Pero mira que eres indeseable...!
-¡Ahora mismo voy y té meto una paliza...-respondió el negro.Ante lo cual y tras chasquear
el cabeza de familia los deditos,lé llevaron de nuevo a cocinas de un modo imperativo,casi en
volandas...