sábado, 4 de septiembre de 2010

"Hablamé del Missisipi. "( 1.)

Olía a bollitos,a café y a chocolate y era verdad que sé prometía un amanecer precioso en la
coqueta hacienda de Hanar.Por sú parte Annie sé había levantado tempranito pues aquella
mañana gozaba de la secreta esperanza de ver a sú amor.
-Kuli p´a aquí;Kuli p´allá...subía entre bromas " y veras" rezongando su querida niñera.-
-¡Señorita Taylor!;¡Por favor señorita Taylor..."!
-Ay Kuli de verdad que sería la vida sín tí...¿podrías ayudarme con los ceñidores?.-Y era así
que no confiaba mas que en ella;pues la transmitían confianza aquellas manos:suaves,bonitas y
negras.
(Sé miraron).(¿sonrieron?).
-Creo que voy a hecerte daño niña...-exclamó.Por último la "cinchó" fuerte la cintura hasta que
en sú frente aparecieron unas leves gotitas de sudor...
-Bueno...creo que ya está!.-concluyó propinándola un azotito:leve,sensitivo distinto en los gluteos...
-¡Auu...!-exclamó.

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Y sín embargo hablamé del viejo Missisipi...cuentamé de aquellos días en los cuales nos desbordaba la pasión...y es que de algún modo la noche era preciosa,templada,suave...de manera
que por algún motivo Chester Nor tenía el presentimiento de haber vivido aquella situación anteriormente.
-¿en otra vida?-;si,seguramente en una vida mas amable.Así sé propuso dejar la cubierta
y una vez en el interior del barco sé sentó en una coqueta mesa en la cual los hermanos
Stern (ambos de pelo blanco);jugaban al poker con un contratista de pequeñas y gastadas
gafitas de pasta blanca.
-Con sú permiso...¿caballeros...?
-Ah Chester,perfecto,perfecto,bienvenida sea siempre la compañía de gente honrada;-escuchó
al tiempo que este levantaba el bracito en demanda de licor.Transcurrieron entonces seis o siete
manos cuando en los descartes uno de los apuestos hermanos puso sú mano con tranquilidad
sobre la del contratista de tal modo que sín mirarle lé dijo:
-Una trampa mas abuelo y no vives para contarlo...
(silencio).
-Si lés parece caballeros...creo...creo...que por esta noche ha sido bastante-exclamó por último
con la intención de tomar el aire.
Sé situó entonces de pie,contemplando el rio,disfrutando del silencio de la noche;hasta que por
fín escuchó pasos tras el.
-¿Chester?.-
-Si.
-Gracias.-
-Oh,no hay de qué
-Vamos;ambos sabemos que sín sú presencia en la mesa el desenlace hubiera sido distinto.
-Humm...es posible.¿fuma?.-lé preguntó al tiempo que extendía la manita convidándole a un
cigarrillo.
-Si...hablamé del viejo Missisipi,evoquemos los días de pasión...¿sabe Chester?;a veces es mejor
dejarlo a tiempo...hay que saber retirarse...¡Bah!;-suspiró escupiendo una hebra de tabaco
mientras giraba la cabeza...-de todos modos cada día hay mas jugadores...¡ya solo influye la
suerte...!-sentenció.