jueves, 23 de septiembre de 2010

política y mujer ( 2.)

I.-Aquel que tuviere la desgracia de tener suficiente edad para haber vivido los días de Gonzalez,
días de registros más que mejorables...perspectiva de un tiempo que sé fué...sabrá con certeza
que en cuanto a lo que voy,a sú comprensión absoluta dela política.En ello tuvo el talento de
aparecer siempre como "un pincel".Hecho el cual corraboraría despues la sra.Thacther en sús
memorias.-

II.-Por lo demas nadie es capaz de exigir-ni es asunto del que sé trata-el que la mujer acuda al trabajo de diario como si de una pasarela de modelos sé tratase;si bien representa el extremo opuesto:el cultivo del feismo;el feismo como "escudo",no solo una aberración,sino que de otro modo es un latido contra la naturaleza.-

III.-Por otra parte ocupa un lugar primigenio en el cerebro-area de recompensa cerebral-la
desinhibición;nunca mé pareció casual que en cada rincón de la tierra hubiere la posibilidad
de distintas drogas;de tal suerte que el ser tanto como trabajo demanda amor y alegría y
desinhibición;antesala todo ello de la simpatía,de los buenos momentos,de la naturalidad.

IV,.-Contemplaba entonces (Diario el mundo);la colosal fotografía de un político-Basagoiti-
al cual ya no sigo,pero con el que siempre he empatizado mucho...recio muchacho bilbaino,
hombre de muchas hechuras,pleno de mocedades,sé sentía a gusto dentro de la camiseta
del Atlethic,desterrando siquiera fuera un instante esa imagen tan laxa del político;del
lechuguino por excelencia de la cual són contados aquellos capaces de zafarse.

V.-Más aún que el hombre pudiera tener un sentido del glamour,del desenvolverse,una gran
simpatia la mujer.Y es el caso de Esperanza Aguirre la cual anhela cualquier trofeo deportivo,
cualquier ocasión que fuere,para lucir esta o aquella zamarra deportiva;sonriendo y apuntándose el dorsal con los deditos...porque la vida Esperanza...¿qué sería de la vida sín glamour...?

VI.-Siempre que fueran ajenas a sú horario laboral;si transmitian cierto encanto las fotografías
de aquellas ministras en una revista de prestigio.Sé quiera reconocer o no restaban mucha
caspa a la política,destellaban en los ojos el fulgor de sús mejores días;y en cuanto a la naturaleza eran unos pasos,unos sentidos concluidos de un modo natural.