viernes, 29 de octubre de 2010

CONTRA LA POBREZA ( 31.)

Amor,deseo,superación.


1.

Hospital psiquiátrico Santa Faz.San Juan de Alicante.Unidad de ingresos.Los síntomas són claros,desde hace unos días el paciente viene sufriendo una serie de transtornos y de ideas delirantes.Ha de ser internado.Pero hoy es un día de visitas y el marido de la señora Boffill ha venido a visitarla.Al reconocerle es como si hubiera querido sonreir.Sé ván paseando y sé agarran de la mano.Ella no dice nada avanza dando pequeños pasitos con la mirada perdida.Pero
el...el la escucha con ilusión y la habla...la habla de proyectos ilusionantes...luego la abraza y del rostro de ella salen sín querer las lágrimas.Tambien han llamada al timbre,es un antiguo interno,
ya dado de alta,que viene a pasar consulta y aprovecha para saludar a sús amiguitos del patio.Pero...¿qué ha sacado del bolsillo?.Es un paquetito de tabaco envuelto en papel de fantasía.
El agraciado no sabiendo como corresponderle lé dá un abracito.Luego sé separan palmeándose.
La Sra de Tomas (monja de la institución),no puede ocultar una lagrimita y saca sú pañuelo de color blanco.Pero mientrase tanto ¿qué sucede en la sala de televisión?.Las cosas están
muy interesantes;están retransmitiendo una ceremonia muy seria,y están otorgando premios importantes.Hay 2 que juegan al ajedrez,algunos otros al parchis,y muchos hablan en corro o por
parejas.De repente...¿qué ocurre?...¡Están entregando un premio al científico Stephen Hawkins!;
es un científico pequeñito,que apenas sé mueve.Sé desplaza en una silla de ruedas y habla a
traves del ordenador.En un momento finaliza la partida de ajedrez y el campeón dá saltos de alegría.Coincide con que Stephen Hawkins recibe sú premio.Algunos que estábamos mirando
empezamos a aplaudir.El campeón sigue con sús saltos.En un instante todo el mundo está de pie o acude a la sala.Nos damos abracitos unos a otros.(El asunto sé vá de las manos).El Sr.
Hawkins llora y llora de felicidad,emite unos soniditos con sú computadora,y todos nos sentimos
orgullosos mirándole.De verdad que el día no podía terminar más feliz.-