domingo, 24 de octubre de 2010

CUANDO DESPIERTES MAÑANA ( 52.).-

Debido a que como sabemos quedaba poco para el anochecer,decidieron acampar cerquita.
Nestor y el Negus sé sentaron con las piernas flexionadas a contemplar "el gran salto",
mientras Venancio sé aprovisionaba de algunos cacahueses,sentándose luego junto a ellos.
Por lo que durante algún tiempo sé quedaron ahí,absortos,sín hablar;pelando los frutos secos
y moviendo gozosos los deditos de los pies.No obstante Bernardo hacía un ratito que trabajaba
en un poema (eso si,algo cortito),y una vez lo hubo terminado exclamó:
-¡Escuchad!;¡escuchad muchachos!.¡He compuesto un poema y quiero ver si os gusta.
-¡Nestor!;¡Nestor!-Lé gritó el Rey Negut al economista,pues este sé había alejado momentaneamente.
-¡Ven!;¡corre,corre!!;Bernardo ha compuesto un poema y va a recitarlo ahora.Pronto estuvieron
todos expectantes,de este modo el poeta cogió sú cuadernillo a rayitas finas y en voz "alta" declamó:
-El emigrante.(algunos aplausos).

-Escucha Dios el murmullo de tús hijos de África.(¡bravo!).
Que sús plegarias elevan hacía el cielo antes de partir.(¡Toma!).
Escuha Dios la rabia,la esperanza y el talento.(¡que barbaro!).
Y la confianza en un nuevo devenir.(¡soberbio!,¡soberbio!,¡soberbio!)-exclamaron todos al unisono,poniéndose en pie,palmeándose las manitas,y dándose algunos abracitos en unos instantes que sobre todo habrían de ser de felicidad.


Pronto una magnífica cena sé asaba a fuego lento.Y excepto Nestor que vigilaba concienzudamente el asunto,el resto de los muchachos yacían acostados con la cabeza sobre los
bracitos disfrutando del anochecer.
-¿oye Bernardo que es la poesía para ti?-Lé preguntó el Rey Negut.
-La poesía es...-y entonces cerró los ojos y todas las cosas bellas de este mundo desfilaron ante el.
La poesía es...-prosiguió-No,no lo sabría definir.no sería capaz de explicarte,pero creo que sín ella no podría vivir.
-Bueno,bueno muchachos,no nos pongamos trascendentes-replicó sonriendo el Rey,al tiempo
que olfateaba la cena...-¡y ¡ataquemos ahora mismo la cenita!-comentario este que fué acogido
enseguida con exclamaciones y gestos de jolgorio.Una vez que estuvieron masticando (todo lo
pulcramente que pudieron).Nestor no pudo sino preguntarle a Venancio:
-¿y tú crees que tiene alguna utilidad tener un perro tan pequeñito?-dijo acariciándolo primero
y entregándole un huesecito despues.Y aunque el tema hubiese realmente "dado para mucho",
pronto quien mas y quien menos pensó en echarse una cabezadita.Si bien,y sín que nadie puidiera imaginarlo de lo mas profundo de la selva aunque aún lejano,sé escuchó-GRRRRRR-
el rugido de "Simba",el león,la mas fastuosa de las bestias sobre el planeta;capaz de derribar cualquier animal de la jungla de un zarpazo.
-¡que barbaro el tio!.¿eh?.Acojona.¿que no?.Preguntó con cierto respeto Nestor.
-La verdad es que es una suerte que en el pueblecito no hubiera Leones,contestó Venancio
dándole una última chupadita a una alita antes de lanzarsale al perrito.De cualquier modo el Rey,
ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos sé dirigió frotándose las manos hacía
el automovil y abriendo la puerta trasera,sé recostó con la intención depasar la noche.
-Buenas noches chicos;¡que descanseis!-dijo subiendo la ventanilla.
-Es una medida inteligente,no creais que no