I.-De la mujer en el concurso de la guerra,de aquello que hoy nos es cognoscible como ejército;
esto es la fuerza viva armada y lista para entrar en combate diremos:que si bien sería tremendista como en sú día lo fué "el gallo" que el 100% de las féminas fueran entusiastas
de la milicia;de otro modo si sé atiene a la naturalidad ese 7-10% que en todas las naciones
sé sienten atraidas por la carrera de las armas.-
II.-Pues no es sino un hecho contrastado que el ver disparar a una mujer a la cual-desde cualquier perspectiva-sentimos hacía ella afectividad;ello no supone sino el enardecer el corazón.
III.-Observo entonces una evocadora fotografía de una calla comercial Islámica...en ese decidido
y romántico impulso...en esa lucha heroica en todas partes de "la industria y el comercio...";
y aparecen en primer plano 2 hombres a lo suyo;cuando de otro modo es cierta la alegria de la
mercancia en la calle,lo acusado de la carteleria;si bien todas las veces que la quiera mirar
es indiscutible que a la calle lé falta algo...la alegria y el encanto de las mujeres;el impulso
vital que como seres humanos las hace partícipes del pálpito de los pueblos.-
IV.-Vienen a mi memoria entonces otros días inmortales,cuando ahora testigo del paso del tiempo.Pienso que si;que mé ha gustado.Que mi vida de algún modo hubiera sido inconcebible,
sín aquellas coletitas y correctores,sín las risas y carreritas de aquellas niñas de mi tiempo...
V.-Pero deviene ante todo el hombre de los días de la gruta;y es consustancial a la especie
el hablarse mucho,el estimarse,el quererse...posee entonces la mujer un gran cerebro
asociativo;y así dormimos mal y no conciliamos el sueño por la noche;toda vez que no hemos sentido ni el aire ni el sol en el rostro;siendo de otro modo magnificente y hermosa la costumbre
de saludar al conocido atendiendo al principio del sombrerito.-
VI.-Obtiene pues la mujer la mayor benefacción de sús neurotransmisores,cuanto más está
por ahí:alegre,decidida,entrañable;y es una aberración y atenta contra las leyes de la naturaleza
aquellas disposiciones mediante las cuales se las cercena el cerebro.
VII.-Demanda la mujer tanto como el hombre la belleza;la belleza de las cosas...de aquellos
pequeños objetos los cuales quisimos tanto...y no es sino toda una ciencia:el cerebro,los
colores y los sexos.-
VIII.-Y así esmagnificente para la nación y para el comercio;la presencia de la mujer en el trabajo,en el ritmo de vida,como cliente...en la calle...la incorporación de la mujer como fuerza
laboral;como primer multiplicador del empleo;y ademas de ello secreto confesable del
porqué de la riqueza de las naciones...del porqué del encanto de los pueblos...