muchos los que sé asombraban y lanzaban silbiditos de admiración al verlos pasar.Por fín y
tras recorrer otros 200 metros Venancio exclamó:
-¡Mira Negut!;¡mira ahí enfrente!-era un espacio (yo diría que reducido);donde el aire balanceaba un cartelito con la leyenda:"sé admiten estacionamientos por días".Una vez lo dejaron allí,bien estacionado,todo sú empeño radicó en buscar una posada donde (si fuera posible),pudieran tambien cenar.Pero tras media hora de tránsito por aquellas calles,por cierto llenas de escaleritas interminables (arriba y abajo),no vieron nada que fuera de sú agrado.Fué
al doblar la pequeña calle" el pez".Cuando sé cruzaron con 2 muchachitos pequeñitos,así de altos,de cabellos ensortijados y cuya edad oscilaria en torno a los 11 años.Tenían pinta pese a ser tan
pequeñines de saber ya muchas cosas de la vida,y en aquel momento fumaban cada uno un cigarrillo enboquillado con evidente placer.Al tiempo que adoptaban posturas que nosotros
podríamos definir como decadentes y geniales.Los cuatro amigos de Auland pasaron delante de ellos,y entonces Flippy Hassan y Estú Mohan que así sé llamaban los muchachos,dándose un pequeño toque a sú sombrerito hacía arriba y cruzando una sonrisa de complicidad
decidieron seguirles.De este modo empezaron un largo peregrinar tras ellos,eso si,a prudente distancia.
-¡vamos muchachos!;¡no seais pesados!,marchaos ya-Lés interpeló el Rey Negut.No os pensamos dar propina.
-Oh no,no señor,no gracias,no queremos propina contestó el mayor de ellos.Yo soy Flippy hassan,y este es mi amigo del alma Estú Mohan.Somos de aquí mismo de Mairobi,y aquí
conocemos a todo el mundo.Pídanos cualquier cosa y enseguida sé lo conseguimos,pues no hay nadie ni lugar que no conozcamos en la ciudad.
-¡Mira que sois pesaditos!-protestó Bernardo,sacándose sú chistera beige con el fín de limpiarla
el polvo...-pero nada mas decir esto,en el momento de cruzar la calle,el perrito Tobi escapó
de los brazos de Venancio y a todo correr fué a cruzar;sín fijarse por supuesto en un taxi que en esos momentos avanzaba despreocupado.No obstante Flippy haciendo gala de una rapidez de
reflejos físicos y mentales encomiables cruzó la calle vertiginosamente y sujetando al perrito
por el lomo lé salvó la vida.Luego volvió a cruzar con naturalidad y despues de acariciar al
pequeño Tobi sé lo devolvió a sú dueño diciendo:
-Toma es un perrito muy bonito y muy suave,tén cuidado con el.-Venancio no dijo nada,
pero en un momento determinado bajo la mirada imperceptiblemente,agradeciéndole de verdad el detalle.
-Entonces-empezó Flippy aprovechando la nueva situación.-¿Hay trato con los señores o no?
-¿y como sabes lo que nosotros queremos muchacho?-preguntó el Rey.
-¡Bah!;porque vosotros quereis lo que todos:pasar al otro lado.En aquel momento los 4 hombres
sé quedaron sorprendidos hasta que por fín Nestor reaccionó diciendo:
Entonces...¿qué es lo que ofreceis?
-Os ofrecemos la información sobre el mejor de los hombres que cruza el océano,un gran marino y un hombre de honor.Solo por 2 monedas sú dirección es vuestra.Los hombres aceptaron el trato,y tras los detalles todo pasó a un 2º plano al divisar;¡por fín!.Una posada-res
taurante de aspecto atractivo,no pudiendo resistir el hambre,sé olvidaron momentaneamente de los niños y rápidamente cruzaron sús puertas.Al sentarse,notaron que estaban de verdad cansados.En contra de lo previsto,el ambiente era jovial y agradable y en todo el local sé respiraba una atmósfera de camaradería con aquellos bancos descomunales.Pidieron:"Cordero a
las finas hierbas",pues confiaban muchísimo en la próxima venta del Rolls.Por lo que tras unos
momentos de espera sugirió Venancio:
-Podiamos invitar a cenar a Flippy.Transcurridos unos segundos y como nadie dijera nada
el hombre que siempre había soñado con los juegos olímpicos salió a la calle,con la esperanza de que todavía estuvieran los chavales merodeando.
-¡Eh!;¡eh!;¡Flippy!.-lé gritó Venancio.Pues en efecto estaban en la entrada.
-¡Venga ven que té invitamos a cenar!,-