domingo, 26 de diciembre de 2010

CUANDO DESPIERTES MAÑANA (61.-).-

27.

La exuberante y "exótica" ciudad de Amara era ante todo una metrópoli universal.Y quiza por eso eran muy numerosos los turistas que año tras año la visitaban.Sús calles presentaban (en muchos de sús barrios),una imagen multirracial,pero era ¿no es cierto?.Una ciudad bella y soñadora,en la cual casi todo era posible y cualquier deseo podía un día transformarse en realidad.Como digo las playas eran de suave arena fina y los atardeceres;¿los habeis visto alguna vez?.Si;yo creo que eran mágicos.Por sú parte el Negus ,Bernardo y el pequeño wagner tenían un plán y la primera parte consistía en visitar los almacenes
"la tienda del complemento";"clase y distinción a sú alcance".Almacenes construidos a semejanza de las grandes cadenas Europeas,si bien un poquito más modestos.Y en donde con voluntad,corazón y ahinco trataban de vender todo tipo de artículos de consumo.Aquel día nuestros amiguitos compraron,y por este orden:3 pares de gafas de sol,(muy caras);de diseño
Italiano que lés imprimian en el rostro (si esto fuera posible);"una mayor idea de velocidad"
(sé rieron bastante probándoselas y sé probaron varios modelos),3 grandes camisetas de
llamativos colores (resultando especialmente bonita la del rey negut).3 sombreros de paja y una
bolsa (elegantísima),para llevar el resto del equipaje.En sú momento sé aprovisionaron tambien
de gran cantidad de agua.Por sú parte el negus sé colgó al cuello el collar transmitido por tantos
y tantos antepasados y que ahora lucía de un modo espléndido como si supiera que había
llegado el momento de luchar o morir.Así;decididos,alegres y silbando cancioncitas de amor
pronto llegaron a la playa de Moltur en la que por un módico precio sé podía alquilar un patinete a pedales.
-"Adios y no sé alejen mucho"-fueron las últimas palabras que escucharon del barquero.
-"Adios,adios,señorbarquero,hasta siempre"-sé despidieron en bajito,pues (Shhhh),no pensaban
regresar,si bien el Rey negut lé había dejado una espléndida propinita,la cual aunque cubría
ámpliamente el importe del patín esperaba de todo corazón no levantar sospechas.Mentiría si
no dijese que los primeros momentos en la mar fueron sobre todo gozosos,anhelantes,plenos
de alegría y felicidad.Pues ora sé salpicaban;ora sé reían,sé gastaban bromitas imposibles,y eso
si,tratando siempre muy bien a Wagner.(el cual no terminaba de recuperarse del ojito).
Habían pedaleado un buen trecho cuando sé vieron forzados a hacer uso de sús sombreritos de
paja.Los cuales sé pusieron de buen grado,llenándolos de cuando en cuando de aguita y
echándosela acto seguido por la cabeza.¡Dios mio por fín en marcha!.Pero dime libertad.¿Donde té encuentras?.¿tan dificil eres de encontrar?.No obstante fué al ir pasanso el tiempo
y adentrarse aún más en la inmensidad del oceano cuando empezaron a tomar conciencia
del riesgo de la aventura.El patinete valiente;siempre valiente,subía y bajaba remontando las olitas del atardecer,Y el Rey Negut consultaba muy a menudo sú pequeña brújula.Por sú parte Bernardo ( y pese a sú extrema curiosidad),era incapaz de preguntar nada,pues al ser un hombre "tan de letras",en verdad no era capaz de entender nada o casi nada de cualquier
elemento tecnológico.Si bien no paraba de mirarle de reojito profundamente preocupado.
-Escúchame bien Bernardo,y tú tambien pequeño Wagner-Lés interrumpió el Negus.Puede
que tardemos algunas horas más,e incluso más de un día en llegar a tierra,pero estoy completamente decidido a escapar del peligro,y es mejor esto (dijo señalando con el dedito índice los pedalones).que no quedar casi de inmediato detenidos.¿estais de acuerdo?.Padre e hijo
cruzaron una mirada de complicidad por lo que Bernardo respondió al punto:
-Contigo hasta la muerte Negut-pues siempre había creido ciegamente en el.Y en la aldea todos sabíamos que en los momentos de peligro,los valientes y los amigos leales no abandonan jamas.
Siendo seguramente por esto,por lo que casi sín querer todos sé entrechocaron las manitas
sín pensarlo,alegremente;no obstante mucho tiempo despues cuando ya llevaban varias horas
pedaleando sé sintieron