viernes, 17 de diciembre de 2010

Pasado y presente en la evolución Europea ( 1.)

I.-Del sentido de la vida si;pero ante todo del sentido del hedonismo;del sentido del ¿qué mé pasa?;(qué mé pasa " a mí").Y jamas desde una perspectiva de enaltecimiento,de mejora;sino
¿como lé extraigo más partido a la vida?.(Yo).Nos sonrojamos-No queriendo incidir en ello-
ante el hecho del sacrificio de los otros.Y nos solozamos en ese no hace nada por nadie.Y así cualquier actividad,cualquier vector en el sentido mismo del bien,termina provocándonos el
pánico;observamos sín rubor como desaparecen las cosas pequeñas...las cosas bonitas,por supuesto el trén eléctrico en el salón...el fín de la monarquía...pues no creemos que exista;o peor aún no queremos-que en efecto sería lo grave-el alma dispuesta a la renuncia.De este modo es injusto observar la batalla dada por la Iglesia en América Latina.El hecho de la pelea desigual
y brutal contra "la soja"-la soja como maldición del mundo-y sín embargo los hemos dejado solos.
Están solos.Contemplo; y contemplo cón un deje de paz a la infanta Elena en Santiago posando
acompañada de sús 2 hijos,observo entonces sús conchitas,sús bastones,sús gorritos de peregrinos;y es que en verdad la vida Froilan...la vida hace tantísimo que sé puso mal tronco...
Pienso que no es verdad lo que nos están haciendo...que voy a dormir y mañana...mañana
amanecerá un mundo distinto.Un mundo en el cual no precisemos de la observancia de las
leyes y las normas para amarnos (sexo trántico).

II.-Del niño sé esperaba ante todo los brazos fértiles para incorporarlo ante todo al arado o a la
batalla;de la niña que fuera receptiva cuanto antes;con premura.Pues tal era la urgencia de la vida y el sentido del tiempo en la historia.En realidad nuestro cerebro-que es cón mucho lo más excelso de la naturaleza-termina de formarse a los 20 años.(excelsitud del cortex prefrontal);
y de este modo vuelve a confrontarnos la vida-como ya lo hiciera a lo largo de la historia-
en la contradicción del deber que posee pàra con la especie de educar a los niños hasta la edad
mencionada y el contraste con las necesidades del mundo.Dificilmente volverán a verse ciclos
como los pasados de incorporaciones al mundo laboral a los 27,30 años;pues ahora-Y es solo
cuestión de tiempo-sé involucrará en la pelea por la vida a los jóvenes de 20,22 años los
cuales no deberían sino gozar de una sólida formación entonces;sino de otro modo interiorizar
la exigencia de la formación como algo lo cual lés acompañara de por vida.