I.-Lo propio de la banca,y aún mé atrevo a decir de la banca en España,aquello que hizo que
tuviera en sú día una banca fortísima y amable;fué el cuidado y la pulcra apelación al mercado
de particulares.Así pues;todo cuanto no sea el desarrollo del negocio en base a las operaciones
tradicionales de activo (créditos);solo conllevará en breve tiempo un menor tamaño de la entidad
y por último sú desaparición.-
II.-Y así sé observa como la agencia de calificación Ficht mantiene la perspectiva negativa para
España por sú:alta exposición al ladrillo,menores ingresos,y menor concesión de créditos.-
III.-De suyo el hombre ha aceptado mal la competencia;más aún al comercio ha llegado cuando
no ha tenido otra opción,cuando la situación postulada era una milicia entre iguales;aún los
fenicios-mercaderes egregios en nuestro imaginario Histórico-tan solo daban paso al trato,
al comercio toda vez sé dieran las circunstancias antes descritas;pues de otro modo sú praxis
fué siempre:el robo,la violencia, y la pirateria.-
IV.-En realidad aquello que merece un riguroso análisis histórico-económico;y no existiendo
apenas literatura al respecto es el devenir del multiplicador de la construcción en la historia;
y ya no solo como riqueza y pobreza de lasnaciones-que tambien-sino ante todo como terrible
precursor de las contiendas.De tal modo que este multiplicador y la guerra aparecen estre-
chamente trabados en el transcurso de la historia.-
V.-Así posee Sombert algunos párrafos deliciosos sobre el impacto de las bodas reales en la
actividad económica de sús días;más en concreto el revulsivo que supuso para sú época
la boda de Maria Antonieta.Ahora bien;aquello que de verdad mantiene el pulso de las
ciudades,aquello en verdad egregio en sú tiempo es la construcción en la ciudad del castillo,
el alcazar,la catedral,la gran obra pública como motor económico de la región.Bastaría ver entonces-si las hubiera-las estadísticas del impacto económico a traves de los siglos que resulta
de la construcción de la catedral de Colonia;y tanto como ello el látido económico que acompaña
a la ciudad en unos periodos u otros.-
VI.-Así pues es una constante histórica como cuando la población excede de la riqueza,el hombre
"no halla" el multiplicador de la construcción y no surgen productos nuevos producidos por
la ciencia (multiplicadores menores);la masa acabará desahogando lo peor de sú psiqué,
buscando al enemigo mediante la fuerza;fuerza la cual históricamente sé ha dirimido de la
hostilidad entre naciones;y que hoy ,toda vez llegado un punto en la evolución aún pudiera
concluir en la revuelta.De tal suerte que no es sino exigible al mandatario;ante todo la no censura,la no mordaza,ese poder hablar como derecho legítimo de todos;por último estar a la altura que demanda la época.-