domingo, 13 de febrero de 2011

CUANDO DESPIERTES MAÑANA ( 71.)

Toy-s era en aquellos días uno de esos grandes centros comerciales,amados por los mas y denostados por los menos.Si bien,este en particular no recibía muchas críticas,pues todos sabemos que los juguetes permanecen y siempre perteneceran al mundo de la fantasía y por
eso,no es bueno (shhhh),perder el misterio ni la sensación.Metió el freno con tremeda virilidad,y al bajar del coche lé dijo:
-vamos Wagner hijito;¡sube al carro!;que té voy a dar un paseo...
-¡Pero papá!-protestó el pequeño,si yo ya soy mayor para el carro.
-¡Que vaaaaa...!;¡vamos;sube y veras...!
-Pero...pero...¿vamos a poder comprar algo?-preguntó el niño con la boquita pequeña,pues en el fondo de sú corazón ya sé estaba empezando a contagiar dela alegria de sú padre.Nada más
entrar contemplaron todos aquellos juguetes y objetos de recreo que sobre una extensa moqueta verde estaban destinados a los niños y al jardín.Había columpios de ruedas,toboganes de
colores,flores de todas las especies;y ¿como no?.Enredaderas.
-¡Mira,mira papá!.¿puedo bajar por el tobogán?.
-Claro que puedes hijo-contestó Bernardo gozosa y secretamente divertido de que sú hijo
estuviera pasándolo tan bien.
-¡Papá,papá!-lé llamo el pequeño Wagner sentadito en lo más alto y saludándole con la manita.
-¡ánimo valiente!-Lé animó sú padre cerrando el puñito y balanceando el brazo al compas
que sé deslizaba.Despues estuvo un rato columpiándose,para más tarde subir al carro
e internarse en el reino de los peluches.Allí habitaban muñecos de todos los tipos,colores
y tamaños:leones terribles,osos simpaticotes,y jirafas como-no-de una espectacular altura.Animales;los cuales Wagner contemplaba fascinado,mirando hacía arribita de los estantes y hacía todos los lados.Pero la verdadera ilusión del pequeño fué la sección de papelería
y materiales.Wagner Mas (tan aplicado),abría muchísimo los ojitos y pese a que el padre pateras lé había regalado un boli,un cuaderno y un lapiz para el curso;al pasar junto a uno de los estuches expuesto sintió que lé daba un vuelco el corazón.
-¡Mira papi;mira!.era un estuchito de ceras,rotuladores y lápices,casi tan bueno como el que un día lé regaló Ruiz de Carcasona.Los dos sé quedaron mirándolo en silencio un ratito.Mas abajo un rotulito anunciaba:oferta semana:38 (treinta y ocho):Bernardo Mas repasó mentalmente
el dinero que llevaba encima,seguramente,podría luego ahorrar en muchas otras cosas,pues
a estas alturas las privaciones no significaban nada.Pero sú hijito...sú hijito tendría que lograr
todo ello que el no había conseguido.¿quisieras tú destino darle una oportunidad?.
-¡Vamos;vamos a cogerle!;¡ no lo pienses más renacuajo!.
-¿de verdad papá?-exclamó el niño asombrado,saliendo del carro y tras capturarlo,pasarle la manita admirativamente por el forro.Esperaron el turno en la caja:una,dos,tres familias
hasta que por fín lés tocó el turno a ellos.La cajera:una chica lista,simpática,abierta y
humana no dejó de sonreir un instante,.Al final preguntó:
-¿Sé lo envuelvo para regalo señor?
-Si;si es tan amable...-acto seguido extrajo sú portamonedas redondito,uno de esos antiguo de
cuero,tan útiles,pero de los que hoy ya casi no sé vén;el cual movía compulsivamente hacía abajo,
oscilando la manita y "explorando" el fondo,con sú dedito índice;en busca de unas moneditas
que desde luego no sé dejaban querer.
-Treinta y sieteee....treintay sietecincuentaaaa....-decía mientras abandonaba toda esperanza en el monedero y pasaba a registrarse afanosamente el pantalón,al tiempo que la cajera miraba
"distraidamente" al cielo,Al final,yo no sé como,la verdad consiguió reunir el importe:
¡Treinta y ocho!;por lo que Anita Cotró,que así sé llamaba la empleada,despues de extenderles
el ticket lés regaló un globito sorpresa.
-¡Espero que lo hayan pasado bien!-lés dijo guiñándole un ojo de manera simpática a Wagner
el pequeñín,en un momento en el que este ya solo tenía miradas para sú padre...
-¡Dios mio,sú padre,como lé queria!.Y una lagrimita asomó entonces por sú rostro,si bien
iendo de camino al coche,Bernardo no sé percató.