I.-¡Que gran fascinación ejerce entonces el idioma sobre el cerebro!;y no són sino excelsas todas las investigaciones acerca de las cuales cada nativo de este o aquel lugar responde ante una
nueva enseñanza.De este modo ¿a quien puede extrañarle?;que el Frances lleve implícito un arraigado amor por el oficio,una decidida pasión hacía la profesión;hacía el trabajo bien hecho.
Mientras que es conforme a la verdad que del Ingles deviene el momento genial,la idea rápida;ese momento mágico del cual nos hablaba Smith de los primeros trenes.Suponen hoy en
el mundo los idiomas una riqueza mucho antes que una rémora;y seguramente estén muy lejanos los hombres de una didáctica mejor o una capacitación superior que en cuanto a la
"apertura de mente" lés sustituyera.Todavía hoy es muy agradable comprobar la magnificiencia
de la tertulia,la grata y paciente observación del mundo.Esa bohonomia la cual sé desprende
de todo políglota.-
II.-Es así entonces como bien pudiera considerarse como uno de los regalos más preciosos que
otorgan los cielos aquello que hoy conocemos por vocación.Y tanto como la vocación es conforme con la vida;con el realizarse;el hallar gratitud para con lo que uno hace;pues toda profesionalidad
bien pudiera devenir del enamorarse de todo cuanto conlleva un trabajo. Tú propio sector.
Y de este modo són maravillosas aquellas personas las cuales aún siendo millonarias en sús
mercados,de sú profesión hablan con este o aquel;con cualquiera.En la consideración de que todo el mundo es digno de una buena tertulia.
III.-Y tanto como ello supone hallar la certeza de como toda profesión u oficio el cual devenga
de una enseñanza;todos ellos llevan implícito en si el gran momento en la vida,la evocación de
la vida grande,por último el gran miércoles...y así fueron inolvidables aquellos días de Chicote...
la música de Pepe Prado;aquel mundo que bailaba...¡Ritmo!.O siquiera fuera el hecho de
encontrar la paz espiritual y respuestas en la lectura de la filosofia.-
IV.-Pero gozábamos entonces de otros días inmortales;días de juventud;de la oportunidad
tan bonita de poder entrar a los negocios de cara...días excelsos de los bares-Musicales...en un tiempo en el cual;no sé si lo sabeis...retroceden y retroceden los negocios con puerta de calle.
Pues gozaba entonces el Bar-Musical..
-¡Escuha!;¡Escucha!...¡la bateria...!;por supuesto...¡claro!;era la bateria Enrique...aquello que de
algún modo vivirá siempre...aquel sentido egregio del negocio;la opotunidad;ese lanzar la moneda al aire que suponía la gran inversión de la terraza de verano...el negocio como expresión
de una corta temporada,como el gran día...escuale preciosista de buenos empresarios...en
aquellos días en los cuales..vivimos peligrosamente...