sinceramente a sú paso,sé arrojaron multitud de flores,y las mujeres cantaron en voz bajita,como
muchos años atras sé cantaba a los heroes.En todos los años en que vivió ni en Auland;ni en ningún pueblecito de los alrededores falló jamas el día de Navidad.
Eger Washington dejó el FMI y sé estableció por sú cuenta como asesor financiero.(quiza con menos éxito del que todos pensamos).Por supuesto conoció a muchas otras mujeres,a las
cuales irremediablemente en algún momento de la noche sé las quedaba mirando a los ojos sín querer,como queriendo encontrar,hallar algo que definitivamente había perdido para siempre.
A veces sobre todo en invierno,recorría los parques públicos con sú abrigo y sú bufandita a cuadros.Lo hacía,decía el,por el mero hecho de acercarse "algo" a la naturaleza.Y así sé quedaba detenido un tiempo,escuchando aquellos grupos de chicos y chicas tocando la guitarra.Luego al pasarle el sombrero,dejaba caer un billete que no;que prácticamente no sé podía permitir.
Despues con las manos en los bolsillitos sé perdía por ahí,entre la bruma,inmerso en el aire
glacial de la mañana,como queriendo dejar de lado la vida.Pasados algunos años.(quizá más de
los convenientes),recobró de manera paulatina sú sentido del humor.Y así un día volvió a
encontrarse a gusto con sú desparpajo,sú inteligencia y sú encanto.Solo que en esta ocasión todas sús virtudes decidió volcarlas para siempre al servicio de los más débiles.
Beltrán Valdemoro ;gerente del FMI;decidió acceder a la jubilación anticipada.(por supuesto con un sueldo más que fabuloso).Cambiando entonces sú antiguo caserón,por un chalecito
muy cerca del hoyo 7.(habían construido muy cerquita un nuevo campo de golf).A veces
sé columpiaba en sú balancín,cómodamente instalado,pisando el cesped con los deditos,
y allí antre almohadones o bien con cualquier amigo de la época pasaba las tardes.
-Y entonces...¿parece que viaja mucho ;no?.¿y adonde?.-preguntaban con curiosidad-
a África;¡Fijaté!;¡a África!.Decían con un tono de voz neutro y lejano...En ese momento sé fijo
en los 2 jugadores del campo.Lé hubiera gustado decir que el tambien era un jugador terrible,aunque no sé porqué sé lo calló.No obstante y pese a que siempre había gozado de un caracter alegre,ahora entraba en silencios profundos e indescifrables.Silencios de los que
solo sú hija Azucena lé sabía sacar.Pues con esta si hablaba,hablaba muchísimo,casí siempre de los días de Eger Washington.En ocasiones,cuando no había nadie acompañándole.-y quizá
aunque lo hubiera-tomaba un espléndido Whisky a media tarde.siendo así;(y esto es lo de verdad terrible).que pasaba horas leyendo apasionadas novelas de amor.Con todo;apadrinó a muchos
niñitos (varios de ellos del pueblecito de Auland).Y a algunos lés costeó los estudios hasta
que vivió.(pues todos fueron muy aplicados).Por último escribió un,libro terrible (quiza
demasiado teórico);sobre el FMI y el banco mundial titulado:"Nosotros los que no renunciamos
a vivir".El cual desde el principio resultó ser un éxito espectacular de ventas.
Cualquiera que hubiera conocido a Azucena (incluso a fondo).Diría que jamas hubiera podido vivir sín el glamour,la luminosidad y el trén de vida de los años transcurridos junto a sú
marido.Y sín embargo,por losmotivos que fuera optó por retirarse de la vida pública
simultaneamente a la renuncia de sú esposo.Despues sé siguió viendo con el;eso si;para comer o cenar muy de cuando en cuando,pues siempre continuaron siendo excelentes amigos.
(yo creo que lo quiso hasta el fín).
Respecto a nuestroa amiguitos,los 4 habitantes del pueblecito de Auland,entraron un día juntos
en la aldea;(Escoltados por la policia local).Caminando a grandes zancadas.moviendo mucho los bracitos,y curiosamente ordenados de menor amayor.Todos los habitantes de la aldea,y
muchísimos de los alrededores sé encargaron de salir a recibirles.Agitando "frenéticamente"
las manitas y lanzando grandes:¡vivas!y ¡Hurras!;sín parar.Los cuatro amigos sintieron como
una y otra vez sús ojos sé inundaron de lágrimas.¿qué como transcurrieron luego sús vidas?.
Respecto al rey Negut,cuando concluyó (¡con horror!),el balance de los gastos producidos
por la