aventura decidió asociarse (quizá sín otro remedio),con Evaristo Mende (empresario local),
con el fín de instalar juntos un pequeño hotelito.Este fué un éxito al principio y luego
"más que bien" sé mantuvo.Pero de lo que jamas en sú vida sé arrepintió y siempre recordó
con orgullo,fueron todos aquellos momentos del viaje,especialmente los días transcurridos
en el camino junto a sús inseparables compañeros.
Nestor Orantes (que como sabeis siempre quiso ser economista),trabajó algunos años en sú huerto;hasta que un día "recien venida la mañana" decidió acercarse hasta Mlowni con el
fín de matricularse en la universidad.Quiza a algunos,sobre todo los primeros días pudiera
parecerles ridículo,con sú barbita blanca,sús gafas semicirculares,y sú uniforme cuasicolegial,
pero fué (y así consta),un alumno magnífico y un ejemplo para toda la comunidad.Allí en la sede
de la facultad rodeado de todos aquellos chavales sú "fotito" circuló sín descanso,por los mejores
periódicos del mundo.Nestor fué un heroe de verdad.
Bernardo Mas siguió amando a Rosita y al igual que en un principio Nestor sé ocupó de sú
huertecito hasta la muerte,escribió muchos poemas de amor y "alguna canción desesperada",
pero versos como los de aquella tarde en la prisión de Europa,fueron de verdad irrepetibles
en sú carrera.Con el tiempo,la televisión llegó por fín a muchos otros hogares del pueblecito,
y por supuesto a muchas otras aldeas.Por lo que cada cuatro años Venancio sé quedaba absorto
frente al televisor viendo los juegos olimpicos;en 2 ocasiones estuvo en un tris de viajar a
verlos,pues en ambas había ahorrado duro para ello.Pero las circunstancias al final,siempre sé revelaron adversas.Venancio nunca acudió a los juegos aunque...¡Dios mio!;¡como animaba
a los atletas de sú país!
Por último es de resaltar la suerte corrida por los 2 niños de Mairobi:Flippy hassan y Estú.
Murieron destrozados,cuando por último recurso decidieron emprender la travesía en el
trén de aterrizaje de un avión.La noticia de aquellas muertes recorrió pronto Europa.
Pero era ya una Europa despótica,cruel,la cual hacía tiempo que no creía en las lágrimas.
Mucho tiempo despues,cuando todo esto que os cuento hacía tiempo que había pasado y la
historia comenzaba a transformarse en leyenda.Wagner Más,siendo ya muy ancianito
y habiéndose establecido hacía ya muchos años como cirujano-Jefe.Encontró un día
que andaba revisando documentos,y papelotes unas cuartillas gastadas que decían:
"Para mi hijito Wagner,crónica de un día feliz".Sé la leyó 2 veces y lé sorprendió que estuvieran
tan maravillosamente bien escritas.Entonces "dejó con cuidadito" sús gafitas de cerca sobre la mesa y sé frotó los ojitos sín querer.No pudiendo sino evocar con nostalgía la epopeya de
aquellos días.La figura del malvado Gunter Nerende,de Nestor;del rey Negut;y de tantos
y tantos amigos que intervinieron en el transcurso del viaje.Pero por encima de todos,sé lé
apareció la figura alegre,sonriente y tierna de sú padre,invitándole a la tienda de regalos
aquella mañana de Diciembre y contando más tarde las moneditas en aquel portamonedas
gastado;y entonces de una manera irremediable:rompió a llorar.
AUTOR:ERNESTO SEPÓ LLANOS.