Toda vez que hubieron subido los últimos escalones del metro el aire de la mañana lés
susurró que aún sería posible la primavera;de tal suerte que sonriendo reparó en una hermosa
pareja la cual trataba de despachar unos burritos.Tal y como habían previsto sé disponían
entonces a tomar un taxi y así anduvieron hasta la 55;encrucijada en la cual terminaría
bajando la bandera la bella Georgina;mujer coqueta;algo entradita en carnes;pero muy
gustosa.Fieles a sús principios sé permitieron avanzar la mayor parte del trayecto en silencio;
si bien en un momento determinado el fabuloso Lancaster preguntó:
-Entonces...una vez allí;¿queda mucho para la calle Delfi?.
-¿Delfi?;ah no;ja;ja;ja-respondió toda vez que miraba de reojito sú bocadillo de mantequilla.
Entonces el Capitán cruzó una mirada de inteligencia con sú compañero pues la calle Delfi
tan solo constaba de 3 viviendas unifamiliares de tal suerte que cualquier persona en la ciudad
y máxime un taxista deduciría de inmediato que "algo querrían saber del bello Paul"
-¡37!-exclamó esta al pronto.Momento en el cual sintió tras si el gélido,pequeño y coqueto
cañón del particularísimo revolver canon del capitán;el cual ahora miraba hacía atras
inconscientemente.
-Pero...-balbuceó...-¿va a matarme?
-Tranquila;no hé matado por la espalda a nadie jamas.
-Entonces...
-¡Procura doblar al llegar a Silverstone!-la indicó de manera que el taxi no tardaría en detenerse.
-¿bajo la bandera?.
-¿qué dice?
-Mé lo descontarán del sueldo...
(silencio);¡venga;venga!-respondió flexionándola el cuerpo hacia adelante toda vez que con
experiencia la asia del cuellito.
-Lancaster...
-Enseguida...-respondió este al tiempo que con las manos a la espalda la esposaba con
aquellas esposas.Frias:metálicas;pequeñas;mientras ambos escuchaban el jadeo de sú
respiración.Por último el Capitán reparó en como sú figura deliniaba unos gluteos poderosos.
-Esta bien...¡adentro!
-¿al maletero?
-Lo sabes muy bien guapa.
-¡Por favor!
-Adentrooo...-exclamó inflexiblemente indicándola la dirección con la cabecita...;de este modo
el bravo Lancaster ocupó el sillín del chofer;mientras el capitán (mi Capitán;Oh mi capitán);
sé acoplaba a sús anchas.No tardaron entonces en llegar al citado punto de la 55;donde de
inmediato observaron losprolegómenos de la fiesta;pues allí sé habían dado cita bellísimas damas
enfundadas en sús Tolú (verdadera boga de aquellos días);junto a caballeros de soberbias
casacas militares.
-Parece que no faltará nadie...
-Si...el bello Paul no repara jamas en gastos...-observó el capitán;toda vez que sé lé antojaba
un Grapefruit.