I.-¡Que afortunado el pueblo que para si domine el arte y el encanto de una industria!y de este
modo bien pudiéramos significar a los paises Escandinavos en sú magnificiencia para con la mdera o bien a la propia Euskadi en ese especial amor;ese aprecio irrenunciable porla
gastronomia.-
II.-Pero respecto a nuestrapatria aquello que resulta dificil de asimilar no es tan solo el que no
poseamos una sola universidad entre las 100 primeras del mundo;que carezcamos de una brújula en la tormenta como bien pudiera haber significado la excelencia de la escuela Austriaca;
o el propio J.M.Keynes el cual murió con fé ciega en Oxford-Cambridge;sino que de otro modo
la llegada de la facultad a la capital de provincia-Asunto que en si mismo ha sido excelente-
no ha servido jamas de estímulo;de acicate para una sana rivalidad;para la búsqueda dela
excelencia;de una mejor metodología...todo lo más y casi 40 años despues tan solo evocamos
sú idea ante las algaradas que sé pronuncian toda vez que "a la casa de la palabra" acude a
hablar una personalidad de prestigio.
III.-Acude entonces a mi memoria el primer programa televisivo no infantil del cual tuve
conciencia.Aquel simpatiquísimo pueblo Japones derrotado en la grán guerra..."Hiroshima
mon amour...";y la evocación del esfuerzo terrible del operario toda vez que desde el ferrocarril
andaba tantísimo hasta la fábrica.
-Pero...¿pero cuanto camina este hombre...?-y la motivación de la propia gimnasia en la
fábrica antes de la jornada laboral.-
IV.-Observo entonces en un grán reportaje (ABC);el ¿porqué? dela excelencia de los niños
surcoreanos;sú día a día;un reportaje con herida;el cual solo puede mover a reflexión.
V.-Descubro entonces con admiración como en el país de la digitalización;de las manos hábiles;
de la comida con palillos;del tratamiento del material electrónico diminuto y de precisión;
los escolares están obligados a leer una cantidad mínima delibros periodificada;libros que a buen seguro les conformarán mentes más imaginativas;audaces;independientes;y de otro modo
pervive en este pueblo cierta constancia de lo egregio;aún del mito;toda vez que en el mismo
periodo de tiempo es obligación leer al menos una biografía.
VI.-Evoco entonces aquellasotras series magníficas de televisión Española;cuando ademas oye...
sé hablaba de "otras cosas...";y la impresión viva que mé produjo como niño ese despertar
inquieto;acelerado;a mmedia noche de Madame Curie.Aquella muchacha que sé sentaba aterida de frio a estudiar de madrugada;de tal suerte que terminaba el episodio cantándose las
notas con voz "in off";y toda vez que la premio nobel obtenía la máxima calificación
entonces cruzaba una mirada atroz;inolvidable;de herida;con mi padre.