sábado, 19 de noviembre de 2011

Hablamé del Misisipi-53.-

Por último el Sr.Horn y sú amante sé apearon en la coqueta y promisoria estación de Savannah;
de tal suerte que una vez observó lo espléndido de sú collar no pudo sino evocar los días en los cuales la llevara asida de sú cadenita... ora de oro...ora plateada...en el encanto de aquella
Nueva Orleans.De este modo una vez más encontraron la recepción del hotel vacía motivo por el cual no dudó en pulsar 2 veces el timbre con la palma.
-El caballero...-observó Betty;una chica obesa;mejor:"algo entradita en carnes";toda vez que
almorzaba una rebanada de pán con mantequilla procurando no mancharse jamas.
-¿Entonces el Sr.y la Sra Horn?.¿correcto?
-Si;eso es si.
-Tengan la bondad de firmar aquí.-Así y una vez en la habitación deslizó suavemente el visillo con la palma.Era sín duda un hotel "de altura" y quizas para reafirmarlo pasó a escuchar el
Tic-Tac del reloj de Cuco.De esta manera observó (si bien no le conocía);a Robert Ford apostado
en una esquina del Chaste;de tal suerte que encendiendo un fósforo largo encendió un finísimo
cigarrillo puro.-