lunes, 7 de noviembre de 2011

Silvio.

Yo no sé;Silvio;cuando en verdad llega el día de decir adíos.El momento de cojer el último micrófono,de tratar de enamorarnos...de entonar nuestras últimas canciones...pues ahora són
tales las circunstancias que es el pueblo el cual antes tanto té amaba;es la calle quien sé ha distanciado de ti.Toda esa gente;Silvio;la cual ahora sé ha ido.Y sé ha ido como sé van los
dulces días de verano...pues que triste es siempre el hecho de ver alancear el león.El hecho de
ver alancear el león en invierno...toda vez sé ha de contrastar con el alma;sé ha de ser consciente
de cuando nuestros días sé han ido para siempre;cuando es el momento de ceder el testigo a otras gentes;a otras generaciones...a la nueva juventud.Cuando sé vé llegada la hora de que sean
otros quienes reivindiquen sús sueños;mientras juegan..y juegan riendo en el columpio...
Permanece entonces como fiel testigo ante la batalla;ante la historia y cíñete el escudo al
antebrazo evocando las lágrimas vertidas por Patroclo...en esa hora en la cual debes consentir
que en días venideros aún exista la indomable Italia...