-Mi capitán;oh mi capitán!.
-Dillón.
-Perdone pero...¿no lo oye señor...?
-¡Santo Dios...-¡exclamó el capitán!.De tal suerte que al pronto un ruido ensordecedor;duro;de motores;sé enseñoreó de los campos y debían ser muchos;muchísimos;de tal modo que a quien más o a quien menos comenzó a latirle el corazón.
-¡Teniente primero!
-¡Capitán;oh mi capitán!
-No creo que todo este movimiento sé concrete con una visita al zoó.
-Señor.
-¡Quiero que graben todo cuanto les sea posible!.-Así pues;en un instante determinado (Tic-Tac;Tic-Tac);todos sé hallaban prestos al combate:camuflados;esparcidos sobre las nieves...y
es que en verdad eran unos soldados jóvenes;y veteranos;y magníficos...con seguridad el orgullo de aquellos días;banderas de nuestros padres..flor y nata de la civilización...transcurrieron;cinco;
seis minutos toda vez que ahora parecían haber desaparecido para siempre.
-¡Capitán!.
-Dillón.
-ya están aquí...si tuviera la amabilidad...-exclamó indicándole los infrarrojos.De manera que aparecieron al pronto;2 unidades ligeras de combate.
-¿Observa usted la bandera Dillón?.
-Con sú permiso;ostentan bandera "de Leister".
-¡Por Jesucristo...!-exclamó el doctor...
-¡Podemos acabar con ellos!-dijo el sargento.
-Negativo;por el momento es mejor que no sé sepa nada de nosotros-Entonces observaron como sé adelantaba una sobrebia moto-oruga:grande;fabulosa;granate;magnífica;de tal suerte que al quitarse el casco y pese a la nieve adivinaron el semblante:cruel;afilado;ectomórfico;de aquel:
sú comandante.Por sú parte otros veteranos ostentaban pieles curtidas de lobo a modo de
abrigo sobre sús aleaciones.
-¡Capitán!.-exclamó indicándole Hearst.-Y es que al hombro portaba un regenerador de mienbros;técnica la cual no les creían capaces de dominar.
-Entonces...si albergan dentro de si esta técnica...dominan el secreto de las especies..."
-Si;-exclamó el capitán fijando la vista al frente.-Lo sé.