I.-No es entonces sino la psicología del rumor aquello que de facto esta minando la moral;el espíritu combativo del hombre prudente;de tal modo que toda vez que el mundo no halle soluciones;algunos-esto es cierto-sé recrearán en la confusión.
II.-Llegados pues a este punto no sería sino nuestra obligación sino el ser sumamente sensibles
para con las estadísticas tal y como lo fué Ricardo.Sentido de la estadística e inspiración toda vez que la Unión Europea debe decidir...y debe decidir cuanto antes si lo que en verdad desea
es salir de la crisis;pues de otro modo no sé espera de sús responsables políticos y económicos
-de sú ármonía-sino el cimentar el mejor de los planes en cuanto a épica;discernimiento;
epopeya;intelectualidad;romanticismo...queremos...si pudiéramos decirlo así:"otro canal de Suez";queremos volver a creer en nosotros mismos;precisamos el mejor diseño en cuanto al crecimiento.No;en absoluto podría hoy esperarse otra cosa;toda vez que como la espuma argentina contra las olas la política actual seguida desde mediados del siglo XX;una y otra vez
sé ha rebelado como la peor de las posibles.Y allí quedarán siempre-para quien tuviere valor
de verlo-ese sinfín de ejemplos personales;de día a día los cuales ante todo sé deben solucionar.-
III.-Necesita pues Europa;la fuerza;el potencial suficiente para fabricar sú propia rumorología;
rumorología la cual en cualquier sentido sé atuviera a la intelectualidad de la notica y jamas
a aquello "tan consuetudinario" del alarmismo.Es preciso significar entonces-entre tantísimas
cosas-que el crecimiento de la república China es ante todo espléndido;que mucho más allá
de las noticias de mañana la industria Japonesa no es solo formidable;sino que de otro modo
está llamada a jugar un papel trascendental en ese futuro el cual ya está aquí...
IV.-Si;necesita ante todo Europa el hecho de recuperar para si-y para sús políticos-el
hecho de la verdad;de ser consecuentes para con la "mayoría silenciosa";la constancia;y vamos
a decirlo pronto;de no ser secuestrados a diario... por lo espureo del rumor...