viernes, 2 de marzo de 2012

El alma del emprendedor-2.

I.-María Callas sé enamoró perdidamente de Onassis.Un Onassis encantador;alegre;el cual salía
silbando de casa por las mañanas;y un Onassis que pasaba-y lo era-por ser la mayor fortuna de
la tierra.

II.-De la astucia de Onassis sé relataban entonces anécdotas infinitas...si bien el magnate no llevaba guardaespaldas jamas...Onassis salía a la calle y ora departía con el pescadero...ora con
el hombre de la prensa...toda vez que sú seguridad residía en el tumulto;en la gente...la gente...la algarabía la cual invocaba sú presencia.-

III.-Surje entonces la idea de que existen 3 tipos de emprendiduria;y así la vocacional.Aquella persona que sabe;que en sú fuero íntimo es consciente que ha nacido para enfrentarse sola a
la emprendiduria;al esfuerzo;a la empresa.Aquella otra emprendiduria por necesidad;por el hecho de que en esta situación nos halle la vida.Emprendiduria que con toda seguridad será un
asunto ordinario en el siglo XXI;toda vez que muy bien harían los gobiernos en darle un marchamo exquisito al clima de negocios;en volver respecto al climax de la nación egregias
a aquellas personas muy de mañanas;de persianas;toda vez que pudieran un solo día dormir
con la misma tranquilidad y fervor que sé lo permite el escriba;el protector a ultranza de la vida
del escriba;aquel que aún nos interpreta los libros sagrados;por último el grán y extenso
funcionariado.

IV.-Ademas de ello encontramos otra emprendiduria de cara a la vida;aquel quien sín otro remedio la arrostra "por siempre"...y así :"ahora no hago esto...";"ahora no mé apetece...";de
tal suerte que todo sú anhelo radica en trabajar por cuenta ajena cuanto antes;para en ese otro lugar hallar un clima propicio donde lamentarse.

V.-Pero nos preguntamos entonces si dadas unas determinadas condiciones la emprendiduría
¿bien pudiera ser similar en todas las naciones de la tierra?.