I.-Seguramente habriamos de apelar a Ortega;tratar siquiera de elucidar un somero análisis
de como y ¿porqué?la época permite que fracase la factoria Disney...ese fabuloso John Carter a
lomos de elefantes...toda vez que la taquilla en el mundo sé ha incrementado un 5%;y toda
vez que Occidente ha consentido en perder el sentido del mito;el secreto de la admiración del
joven...esa admiración tan sana la cual siempre había suscitado el Heroe.-
II.-Apela entonces el Brasil...el Brasil siempre magnificente...a una de las insanias más grandes del mundo;a aquello que en verdad pudiera herirnos de muerte;esto es;el proteccionismo.De tal
modo que dentro de sús fronteras no consiente la legítima competencia de otros vinos;otros
caldos;de la espirituosidad...
III.-Queda pues el reflejo-todo lo grande que pudiera ser-para la historia;y extraigan de ello las conclusiones todos los próceres que en la tierra són;aquellos con los cuales Ernst Junguer
sé sentaba a la mesa de los vientos...de tal suerte que la crisis de deuda no solo sé esta revelando atroz en cuanto a la pobreza delas naciones;sino que de otro modo el contagio del pánico comien-
za a ser tal;la inacción sé superpone de tal manera que ahora la monstruosidad-no por intangible
menos poderosa-supone que "el mundo sé cierra".
IV.-Que comienza a debilitarse aquello que tanto nos había costado;esto es;la dignificación de
las naciones;La excelsitud en cuanto a la apertura de fronteras.Que unos y otros empecemos a muñir en secreto y en pequeños círculos la benefacción de la autarquía...de tal suerte que es
preciso evocar-George-(y cuanto lo siento);el hecho del acierto al aseverar en tú día que es
preciso y urgente el reformar las instituciones supranacionales;y toda vez que sabemos-en el secreto de nuestras conciencias-como el capitalismo está distorsionado;a esto;ponerlo cuanto
antes remedio...