Era dueña de un silencio sensible,en esa suerte de intimidad la cual tan solo nos proporciona los momentos de mayor contención de nuestra vida.Entonces sonriendo evocó los días del "publix" o "plumbeo...";para
despues refrescarse el rostro.Así se lavó las manos con pulcritud para por último recojer el casco de batalla
el cual yacía sobre aquel marmol rosado en el que sé había tenido a bien el cumplimentar los aseos.
Poco despues escucharía los pasos en el eco infinito de la galeria subterranea...aquel eco previo a la batalla el cual una vez sé conocía ya no sé olvidaba jamas...de este modo y ya en el interior de la nave consintió en observar en ella todos los detalles que amaba:precisión;tiro;armonía...de tal suerte que con una sonrisa evocó como en sú día fué considerada una de las mejores del mundo.Más tarde observaría el rostro de aquel muchacho querido del ejército;semblante el cual miraba fijamente a un punto indeterminado...de manera que optó por "guiñarle" con uno de los reflectores traseros para inmediatamente despues sonreirse y así casi simultaneamente levantar al unisono "2 pulgarcitos 2...".