lunes, 7 de mayo de 2012

De los profetas menores;el intelectual.-2.-

I.-De este modo semblanzas de otros días inmortales...días inmortales y la gratitud de trabajar por cuenta propia;en ese necesario proseletismo del trabajar por cuenta propia...
-¡Erni;Erni...!;¡Vamos a prospeccionar el nuevo local...!.Si;por supuesto:mañanas inmortales en las cuales de algún modo nos incorporábamos hacía adelante tratando de ganar velocidad en el viejo Dyane-6.
-¿Usted ha tenido un Dyane-6?
-No;lo siento caballero.
-Oh.

II.-Desdichada entonces la nación que no procure que sús leyes;que no establezca-en días como hoy-la mayor facilidad;la mayor gratitud para con la vida toda vez que sé trabaje por cuenta propia.-

III.-Pues no sé atiene sino a lo terrible aquel trabajador por cuanta ajena;el cual en algún momento de su vida sé encuentra ya muy cansado...exausto...-y esto es legítimo que sea así...-toda vez que siente que han pasado sús sueños;que sé han ido sús mejores días;de tal modo que ahora no sé encuentra sino a merced;
a remolque de lo verdaderamente grande-y ello si tuviera la dicha-de tal modo que en todo momento debe ser consciente de que la estructura grande como tal sabe mucho de dígitos;de decimales;pero respecto a las personas apenas conoce a nadie...

IV.-Y así esta desdicha pudiera acosar a una nación toda vez que los hombres vivieran una época dorada de la construcción-dorada y acotada-en un momento en el cual cualquier gobierno es consciente de que posee un problema de estructuración de la masa laboral;y de otro modo esa desdicha bien pudiera encontrarla la chica egregia;la dependiente de comercio;la cual ahora no estudia;no entiende de otra cosa;de tal suerte que si la nación no la ofrece una estructura fortísima muy bien pudiera ser que en unos años ya consintiera estar mayor para la estructura de un comercio...