Sentimos a veces a mediodia como las uvas se cuecen al sol.Días en los que antes o despues existía la esperanza de que Cesar Optase por el camino del exilio.Aquellos días tristísimos del fín de la inocencia en aquellos los breves momentos en los cuales fuimos magníficos.
Sín embargo es cierto como hoy sentimos la pesadumbre de haber perdido el dominio de nuestra existencia.
Pues ahora sé bien como pudimos llegar a semejante convicción.Entonces recordaremos siempre como magníficos los días solemnes.Pues si de algo estoy convencido es de que si por efecto de las circunstancias
esta mañana hablaran las autoridades entonces tantas serían las cosas las cuales cambiarian bastante.Toda vez que así-desventurados-la desgracia nos golpee no solo a uno;sino ademas a uno tras otro,en los momentos en los cuales a ciencia cierta nadie sabe cuando van a quedar libres las naciones...