viernes, 18 de mayo de 2012

Edificio Windsor.-1

I.-Evocaría entonces sín mas preámbulo aquella tarde siguiente a la quema;al terrible incendio del edificio Windsor en esa suerte de hechos tristísimos los cuales suceden cada cierto ttiempo y terminan por no resolverse en España.De tal suerte que a la mañana siguiente observo los comentarios de una tertulia de
notables;dignísima veterana.-

II.-He de decir que si ahora logro recordar ello es por el motivo de que en ningún momento aprecie en los ojos ni en las palabras de nadie;el merecido encanto por Madrid;el cariño necesario hacía Madrid;toda vez que aquel era un edificcio emblemático de la ciudad;el cual casi por obligación debía contemplarse toda vez que una viera cerrar morosamente...enamorado las bonitas estructuras de las terrazas de la castellana.

II.-Quisiera exponer todo ello porque no hace tantas fechas hablando con una jovencita en esa edad de la vida en la cual comienzan a tomarse las primeras decisiones importantes;no hubo de sorprenderme sino sú firmeza ante la vida;sú rotundidad y sú determinación de no vivir en España...

IV.-Quise volar entonces hacía otros días;a aquel maravilloso glamour de los 80;días en los que tras cada camarero había un actor;tras cada mensajero un guionista;un cómico;y me vino a la mente todo ello porque siendo-empero-jóvenes y fabulosos;todos desde el primero hasta el último teniamos la sensación;argumentábamos en el secreto de nuestra conciencia que el suelo sobre el cual pìsabamos era sín duda el epicentro cultural de la tierra.

V.-Es así entonces como le es lícito hoy al hombre masa;al hombre como integrante voluntario de la masa
según la mayor altura del Sr.Le Bon