Con seguridad llegamos a una edad en la vida de desprecio para con el mundo...esa edad tan terrible en la cual cesamos de creer en nuestros mayores.Y entonces no podemos sino evocar aquella gente que hemos dejado atras;la gente que definitivamente se ha ido...para despues reparar en aquello que llamamos vida.
Pero seguramente hoy como ayer nos encontremos solos en los ecos de los retumbantes silencios de la sala de escudos.Toda vez que es triste el hecho de no poseer esperanzas;de que algo aflijiera por fín los corazones de los poderosos.Si bien toda vez que aún esta vivo el recuerdo siento que si por ti fuera el pueblo "no termnaria tomando el camino del exilio".Pues aquello que no sé puede pretender-y es infinitamente triste-es que hoy os avergonceis de vuestros propios errores...de que acaso fuéramos incapaces de sojuzgar el peligro...