I.-Quizas nada tan extraordinario;tan excelente;tan magnífico como es el ejército de salvación.Ese ejército de salvación el cual en última estancia apela a ti;apela a mi;a todos aquellos hombres y mujeres que en definitiva conformamos el hecho de la bella infanteria;nuestra querida y noble patria;esto es;la gente común.-
II.-De este modo nos cercioramos como el mes pasado se afiliaron a la seguridad social practicamente el mismo número de personas que empleos crearon los Estados Unidos de América;lo cual ya supone de suyo una noticia excelente.De tal suerte que si es usted un entrañable y querido matrimonio de jubilados;
quizas ese segundo matrimonio,el encanto de la segunda oportunidad como quiera que fuere cualquier pareja unida;si ello es así:no lo dude más.¡Haga pronto el equipaje!;no olvide sús útiles;sus aperos;las chancletas y desplacese...desplacese en esa encantadora ideologia de la chancleta al monte;al pueblo o bien al apartamento de verano.
III.-De otro modo si sé encuentra usted en la misma situación pero con menos posibles...entonces no;no sé amilane.¡Salga a pasear por la calle!;redescubra el placer de la calle;¡que no pierdan jamas la alegria las
plazas Españolas.Y así;¡haga;haga usted bulto!;no,no sé preocupe:¡No molesta nunca!;sea patriota contemple los escaparates.¿Sé ha fijado?...no són acaso maravillosos los escaparates...?;en esa estrategia tan bella y no del todo predecible del ejército de salvación.-