I.-Decidimos entonces auxiliarnos ,transportar el gran botellón,aquel fabuloso "Bertha" el cual había costado
"un monto" en la tienda especializada de plásticos,toda vez que pasaba por ser un barril brillante,grande.espectacular,con un bonito grifo en la parte superior.
II.-Decidimos entonces limpiarlo y limpiarlo a conciencia pues junto con la capea íbamos a obsequiar con un vasito de sangría y tanto fue así que ante su tamaño descomunal tuve que auxiliarme,solicité la ayuda de mis
hermanos...creo que fue la primera vez la cual reímos juntos y reímos con ganas desde la muerte de mi padre.
III.-Una frase muy socorrida en la transición y que por algún motivo siempre tuvo la virtud de ponerme nervioso era aquella de "nadie está obligado a ser un heroe".Y sin embargo es cierto como nos sobrecoje el
reconocimiento,pareciera que ahora el viento fuera mas fino,sentimos la orfandad del silencio en la plaza, toda vez que aparece ese torero...ese torero único el cual no se da mas que una vez en la década.Toreros con desgarro,con herida,con herida de muerte.En ese menosprecio el cual emociona y nos hace llorar toda vez que se desprecia la vida...el hecho de despreciar la vida...de no querer la vida aún poseyendo la vida grande....