No mentiría si dijera cuan maravillosa era la primavera en Titán,conocida ante todo por la dicha de sus balnearios,de tal modo que ¿si?,¿no?.Por último el Sr.de Croix (suegro queridísimo de Herbert),logró por
fin ceñirse su gorrito de tal suerte que percibiendo la dulzura de la mañana se encaminó toda vez que con su bañador : amplio,anchote,y cómodo hacía el nuevo y promisorio Jacuzzi.Y es que de alguna manera y respecto a la vida...esta era tan triste..."tan tristísima sin ti...".Pero tal era así que en cuanto al bonito Jacuzzi
y en cuanto a su circularidad ahora se encontraban disfrutando de el las hermanas Helmer (Amalia y Abelina),las cuales consentían en polemizar una y otra vez sobre los detalles que el día anterior tuviera a bien depararlas la partida de pinacle la cual jugarían junto a su prima Sue.De modo y manera que una vez le
vieron aproximarse y toda vez que Abelina observara su porte,su talla,sus hechuras de hombre:simpático,
bohemio u orondo exclamó:
-Me parece que con usted aquí no tenemos espacio...
-¡Hombre no me diga!-exclamó el Sr.de Croix subiendo las escaleritas y toda vez que tatareando
-Pero...pero ¿se va usted a meter...?.
-¿si me permiten un huequecito...?-dijo ante la sorpresa de las señoras.De tal suerte que al pronto y una vez disfrutaban de las burbujas exclamó:
-Creo...que he tocado algo...¡Huy que desagradable...!...¿que es?.-exclamó extrayéndolo del agua.
-Se trata de un "pulpito peluchote"-respondió Amalia-un pulpito de relax.
-¡Pero que asquerosidad...!
-Perdone pero nosotras estábamos encantadas con el antes de su llegada caballero...esto es un baño femenino..