I.-Es así entonces-y hablando de las cosas las cuales consienten en ser mucho mas dulces-como la gente en el fondo de sus corazones.aún el mas hirsuto,en el secreto de sus conciencias quieren y quieren tantísimo a los príncipes...los príncipes como simbología delo que en realidad debería haber sido España.Como esas antiguas rupturas en aquellas tristísimas terrazas en otoño,por toda respuesta la caída de las hojas de los árboles,en una historia de seguro muy distinta.mucho mas libre y excelsa de nuestra patria la cual ya no podrá darse jamas.-
II.-Pero esperan a los príncipes gentes venidas de aquí y de allá,de cualquier parte,toda vez que vienen a inagurar la nueva fábrica de galletas.Esa fábrica de galletas la cual en su quehacer diario insulflaba tanta vida,tantísimo dinamismo al hecho del pueblo,a la comarca.De tal suerte que ahora no me viene sino a las mientes aquella frase del gran gurú económico:"Es mucho mas sencillo y eficaz,tanto mas progresa la nación en la simplicidad de eregir una empresa comercial que en el hecho de crear un aparato burocrático.-
III.-Quiero decir con ello que muy distinto hubiera sido el destino de la nación toda vez que en lugar de "abrir y cerrar zanjas",se hubiera leído con atención al bueno de Smithie;al hecho del retorno,a lo por inovador magnificente,y así haber "salpimentado España de fábricas de galletas",de bandas de música,de
inaguraciones,de haber consentido en hacer de nuestra patria "mil y una soñadas y atrevidas estructuras productivas de galletas...".