I.-Sin embargo y toda vez que digo esto asevero como muy bien pudiera llegar a ser espléndida la vida en la facultad.Toda vez seamos capaces de encontrar cierto gusto para con los libros y en cuanto a la expectativa de los años por delante fuera larga.De tal suerte-y esto no es sino una opinión particular-que en el secreto de mi conciencia albergo que el estudiante aquello que precisa pronto es de práctica,de práctica en cuanto al esfuerzo,en cuanto al despertar a la vida.Por menos precisará "mundología" e idiomas,y el hecho de una concepción del mundo muy acusada en cuanto a la multicultularidad.
II.-De esta manera y contemplando desde otra perspectiva la facultad,desde esa chicha de la facultad la cual consentía en poseer la buena cafetería,sea así que toda vez regresemos al debate del antagonista entre platítos,cucharitas y los trinquis,muy pronto habríamos de reseñar como aquel enamorado o enamorada del derecho-y enamorado del derecho en tanto en cuanto ha sido perito en romano-su verdadera vocación en la vida no reside sino en ser juez.-
III.-De otra manera-y siempre según la estructura de la materia-no es sino acusada la psicología del fiscal,el fiscal en tanto en cuanto pieza preciosa del derecho,pero el fiscal bajo cuya perspectiva,bajo cuyo anhelo
ni el cine,ni la novela,ni argumentario alguno han hallado jamás su afán.