I.-De tal suerte que una vez mas-y con el peligro que ello entraña-nos volvemos a encontrar en la historia
ante una situación sin literatura económica expresa,sin un hecho empírico irrefutable,sin la "experiencia de lo vivido".Pues es así que aquello que deviene de la época no es sino la susceptibilidad de "trasladar" la
masa critica,esto es,el riesgo extremo del hecho de desplazar nuestra seguridad consuetudinaria respecto
al mercado (nuestro mercado);y así nuestro volumen de negocio seguro,de facto conseguido,aquello que en el norte de Europa denominan:"el pan y la mantequilla",para tratar de encontrar en el tiempo-si bien no sabemos ¿cuando?- una seguridad semejante.
II.-De modo y manera que del presente del mundo no se deduce sino un riesgo extraordinario en tanto este
no posee en modo alguno un paradigma cuanto menos fiable,un circuito comercial definido en el cual cimentar "un mañana".
III.-No obstante si ahora quisiéramos referirnos al ámbito de la microeconomía ,al "elemento doméstico"