martes, 27 de noviembre de 2012

De un mundo regido por el derecho.-3

I.-Aún quien leyera aquellas novelas románticas de Zunzunegui;"Adios a una mina de hierro...";con facilidad pudiera entonces evocar un cierto romanticismo en cuanto a aquel "declive" del país Vasco.Si bien y respecto a nuestro desarrollo pronto hubiéramos de destacar como el hecho del capataz-que ya no un minero-a finales del siglo XIX consentía en dormir en apenas un castro,una cabaña,un hollín.De modo y manera que su estructura de trabajo radicaba en el horario de lunes a Domingo (con la salvedad de la tarde).

II.-Todavía pudiera ser cierto como antes del año 7 tanto Italia como Francia consintieran en hallarse mas
estatizadas que España.Si bien toda vez que el residente,que el nominal de otra patria arraiga entre nosotros,pronta es su sorpresa ante la dureza extrema,rayando en la inmisericordia de nuestras leyes tributarias-por toda premisa partidos políticos y asociaciones sindicales plenas de prebendas-y de este modo una legislación tributaria la cual no traslada sino de inmediato la carga de la prueba hacia el contribuyente,aun la percepción psíquica del dolo,de tal suerte que una vez expuesta su dureza y sea ahora en contraste con la lesividad de los nuevos días,del hecho de ambas variables tan solo cabe deducir
aquello que el Doctor Freud suavemente denominó como "el malestar de la cultura".Toda vez que tanto mejor harían las autoridades previendo tal situación .